miércoles, 3 de noviembre de 2010

AGÜERO. El Reyno de los Mallos







foto web

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                                                  iglesia de Santiago

                                            capitel con rostro sin identificar






                                                iglesia de San Salvador

El nombre de Agüero aparece por primera vez en los documentos del Monasterio de Leire en al año 938. Esta localidad de la Hoya de Huesca y perteneciente al Reino de los Mallos, está enclavada en un terreno geologico de máximo interés, a los pies del conglomerado de Mallos, un poco menos espectaculares que los vecinos de Riglos, al otro lado del Rio Gállego, pero nada desdeñables, tanto como paisaje como escuela de escalada o parapente. La iglesia de San Salvador se empezó el XI, de estilo románico, con la factura del Maestro de Agüero y se terminó en el XV, con estilo gótico. El otro Monumento, que fue declarado Nacional en 1920 es la iglesia ermita de Santiago del XII. Se halla a cierta distancia del pueblo y es una de las obras más enigmáticas del Románico ya que en su construcción se observa claramente que el primer proyecto tuvo al equipo de canteros de San Juan de la Peña con una idea de un gran templo monasterio, en estilo Cisterciense en 1157 para posteriormente utilizar una técnica mucho más burda, en la que la prisa por acabar como fuera ha dado a entender a los estudiosos que por alguna razón desconocida para nosotros, se quiso terminar el templo, restándole la importancia para la que se construyó. Hay diversas teorías pero quizá la más probable es que se tratara de construir un monasterio en el que se retirara el Rey Ramiro II El Monje, que aguardaba en San Pedro el Viejo de Huesca su culminación, pero al morir el rey antes, su yerno, el Conde Berenguer IV, marido de su hija, la Reina Petronila de Aragón, consideró por terminada aquella obra y se llevó a los canteros a su territorios condales de Poblet. Posiblemente el misterio quedaría desvelado si se pudiese identificar el rostro del capitel, que claramente se trata de un rey.

texto y fotos Eugenio Mateo

LA PALETA DEL OTOÑO























En unos pocos días, la paleta de color de la Naturaleza, se mudará en ocre amarronado y el invierno cubrirá de sueño los perfiles de la sierra. Es hora de descubrir tantos matices escondidos, como variedades de flora.
En mi ventana, el saludo cifrado me saluda. Mensajes de agonía necesaria. Ciclo vital en el que la muerte forma nuevas promesas venideras.

texto y fotos  Eugenio Mateo
otoño 2010

XX JORNADAS MICOLOGICAS DE AYERBE

















Se han celebrado, durante los días 29, 30 y 31 de Octubre, las tradicionales Jornadas Micológicas de Ayerbe, que este año cumple la vigésima edición. Quizá, como consecuencia de los recortes presupuestarios en las Instituciones, este año la programación ha adolecido de las tradicionales conferencias que habitualmente se inscribían en los actos y cuyos ponentes aportaban sus conocimientos científicos, muy útiles para los aficionados; pero no obstante el entusiasmo de las gentes de Ayerbe han suplido con imaginación y ganas las posibles lagunas. Concursos gastronomicos con setas, concursos de "hikebanas" micólogicas, las populares salidas al monte, las apetecibles migas con setas y un vasico de vino y finalmente la clasificación de especies y su exposición al público. Destaquemos la colaboración de Casa Ubieto y la del micólogo Sr Palazón, hijo del malogrado Fernando Palazón, uno de los mejores investigadores sobre el mundo de las setas en España e instigador y alma de las Jornadas desde su comienzo.

Excelente labor la que los organizadores llevan a cabo en la instrucción sobre la recolección de setas en nuestros montes, afición que crece cada año, convertida acaso en labor económica mal interpretada, con todos los riesgos que conlleva. Asistimos, a pesar de todos los esfuerzos, a envenenamientos gravísimos, que entre todos debemos evitar. Por otro lado, se trata de conciliar el amor a la Naturaleza con la protección a la misma, asuntos, ambos, de nuestro interés y responsabilidad, de los que nadie está excluido.

Texto y fotos de Eugenio Mateo