martes, 18 de diciembre de 2012

NACHO BOLEA "MIKADO" CRÓNICA DE UNA EXPOSICIÓN



Nacho Bolea ha recorrido un largo camino desde que en 1987 comenzara a cortar y pegar antiguos grabados bajo la influencia clásica de Max Ernst. Durante su trayectoria ha explorado las diferentes vertientes del collage o montaje de fragmentos, hasta sus últimos trabajos, más pictóricos y escultóricos, en los que, a través de armónicas composiciones, integra elementos de naturaleza muy diversa.
La “ambigüedad” técnica y semántica y la conjunción de las distintas artes con formulaciones literarias, provocan en el espectador un extrañamiento, un remolino de ideas y sensaciones que nunca termina de encajar en una explicación unívoca que agote la obra. Así, sus piezas pueden verse como máquinas poéticas, productoras de significados poéticos que disparan ideas y emociones al espectador.

A finales de 1996 presenta su primera exposición individual, El Estado Radiante, de la mano de la galerista Antonia Puyó.

Entre los años 1996 y 2000 realiza dos series de collages:  Ad marginem:  Femmes,  Sueños y  Maladies y  24 Fragmentos del Mal Blanco; serie, esta última, que pudo verse íntegramente en el Museo Pablo Serrano (2001).

Ha realizado diversos talleres sobre arte gráfico, impresión y técnicas digitales. Desde finales de los años noventa, ha expuesto su obra en distintas ciudades españolas.

En la primavera de 2003, el MUA (Museo de la Universidad de Alicante), celebró, bajo el título Limbo, una amplia muestra de su obra donde se revisan de forma conjunta trabajos realizados en los últimos años.

En el año 2005 es invitado, junto a otros artistas, por el Departamento de Cultura del Gobierno de Aragón a participar en el proyecto Cuaderno de viaje (una visión contemporánea del Camino de Santiago en Aragón). Ese mismo año, la Galería Utopia Parkway de Madrid, que cumplía diez años de trayectoria, lo celebró  rindiendo un 
homenaje a la figura del artista norteamericano Joseph Cornell, con una exposición colectiva en la que Nacho Bolea también colaboró.

En la exposición Mikado se muestra la producción de sus últimos diez años: pinturas, collages, objetos –Los Divagantes-, libros de artista y audiovisuales y su serie más reciente,  Libros de Artistas, germen de un futuro libro. Un itinerario exhaustivo y variado por la vertiente más intimista y personal del autor, donde la idea del viaje, el juego, el erotismo y los tributos artísticos y literarios vertebran un recorrido entre azaroso y poético por las distintas salas dl edificio Paraninfo.

Catálogo de la exposición



                                                        


El artista y la obra protagonista Mikado











                                                                                   








fotos  Eugenio Mateo

NACHO BOLEA "MIKADO". PARANINFO UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA







El Vicerrectorado de Cultura y Política Social de la Universidad de Zaragoza inaugura su 
programa de exposiciones para el curso 2012-2013 con la muestra titulada Mikado del 
artista aragonés Nacho Bolea, que podrá verse en la Sala Luis Buñuel del edificio Paraninfo 
desde el 25 de septiembre de 2012 al 13 de enero de 2013.


Mikado en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza

Mikado es un juego de palitos chinos cuya dinámica consiste en expandir y concentrar, extender y 
recuperar, tirar y recoger con habilidad, y es también el nombre elegido por el artista Nacho Bolea 
(Zaragoza, 1966) para esta exposición que reúne una selección de obras de diferentes formatos y 
técnicas –pinturas, collages, objetos, libros de artista y películas– realizadas a lo largo de la última 
década, muchas de ellas inéditas o exhibidas parcialmente en proyectos colectivos. Obras que dejan bien al descubierto todo el equipaje del artista, sus fobias y filias, su bagaje visual, sus lecturas y sus obsesiones, en un aparente torbellino de imágenes construidas, deconstruidas y reconstruidas, de miradas cruzadas que, pese a su apariencia azarosa o aleatoria, no dejan de tener su dinámica interna. Dinámica donde la exploración, la aventura y el juego asociados al pasado y al recuerdo infantil, el erotismo, el gusto por la contemplación ociosa, por el extravío arbitrario y por el hallazgo sorpresivo, como también los tributos artísticos y literarios, adquieren un papel destacado, proponiendo al espectador la posibilidad de desmontar las piezas, esparcirlas sobre el tablero y recomponerlas de nuevo pero de otro modo, cogiendo de aquí y de allí, eliminando e incorporando, creando a partir de lo mismo mundos paralelos y personales, en un imaginativo juego sin fin.


        Cátalogo de la exposición Mikado. Textos de Chus Tudelilla, Juan Vicente Aliaga y Nacho Bolea.


Nacho Bolea     foto Jesús Llaría

Mikado

                                                       

fotos catálogo exposición.

Irene Achón, Eugenio Mateo, José Garrido y Nacho Bolea



fotos encuentros blogueros. Vicerrectorado de Cultura.. Unizar



La iniciativa del Vicerrectorado de Cultura y Política Social de la Universidad de Zaragoza, organizador de la exposición del artista Nacho Bolea, de convocar a diversos autores de blogs de la ciudad a una visita guíada por el propio Nacho, abre una puerta a la comunicación entre bloguero y artista que pretende acercar el lenguaje conceptual de las obras expuestas hacia aquellos que pretendemos escribir de arte. Una herramienta de difusión eficaz a la hora de transmitir los motivos que llevan a un artista a crear al filo del paroxismo.  Lamentablemente la acogida de esta invitación no fue muy numerosa y los tres blogueros presentes recibimos las atenciones de la organización y del propio artista que nos mostró las obras, pinturas, collages, esculturas e instalaciones que conforman esta muestra, de manera muy cercana y coloquial.

Aplaudimos la iniciativa, que por otra parte se viene haciendo en otras Universidades Europeas, y les damos las gracias al artista Nacho Bolea y al Vicerrectorado de Cultura.


Nacho Bolea.  foto J. Garrido

Eugenio Mateo  foto José Garrido

Irene Achón   foto José Garrido


Mikado detalle         foto  José Garrido






jueves, 13 de diciembre de 2012

CIUDADELA DE HUE Y LAS SIETE TUMBAS. (III) VIETNAM EN ETAPAS




Después de 2 horas de vuelo desde Hanoi se llega a Hue, antigua capital imperial de la dinastia Nguyen. El reclamo de su ciudadela y de las siete  tumbas de los emperadores es demasiado fuerte como para ignorarlo.

La vista de la Ciudadela de Hue nos recuerda a la Ciudad Prohibida de Pekín  y fue construida por el emperador Gia Long con un perímetro original de diez kilómetros cuadrados, lo que da idea de la dimensión del conjunto, reservado a la corte del emperador. Jardines, palacios, puentes, murallas y los vestigios de la Ciudad Púrpura Prohibida, destruida por la aviación norteamericana. 










La tumba del emperador Khai Dinh está erigido en la montaña Chau Chu desde donde se abarca un basto paisaje. Lo construyeron siguiendo las pautas del arte oriental, el ancestral feng shui, en el lugar donde los geománticos establecieron que el flujo de aire era el apropiado. El conjunto está construido con piedra gris pero en lo alto el palacio de Thien Dinh es de mármol. Allí está la tumba del emperador cuya efigie luce en su trono en un mausoleo de mármol, cerámica y vidrio, de gran opulencia. Las escaleras del Dragón ascienden hasta el Patio del Honor, en el que sobresalen las efigies en piedra de guerreros en formación. 












La tumba de Minh Mang es posiblemente la mas majestuosa de las tumbas imperiales. Fue el segundo emperador de la Dinastía Nguyen  y eligió este lugar sobre la colina de Cam Ke, en la orilla del Río Perfume para construir su palacio mausoleo que guarda tras sus murallas cuarenta monumentos. El último paso antes del descanso eterno se encuentra en el Pabellón Minh Lau, construido sobre tres terrazas que simbolizan al cielo, la tierra y el agua. En lo alto el mausoleo con la tumba parece charlar con el viento.



                                                                         


Pabellón Minh Lau



Mausoleo de Minh Mang

La Tumba Tu Duc se inserta en el paisaje, como cuidando con no molestarlo, buscando la armonía con la naturaleza. Las inclinaciones artísticas de este emperador le hizo construir este palacio como lugar de retiro de verano y se le considera la tumba mas bella de las siete. Sus estanques y jardines le confieren una atmósfera aterrenal y relajante.




Tumba Tu Duc

Tumba Tu Duc
                                                                                         



fotos  Juan Mateo Piera
texto Eugenio Mateo