domingo, 13 de diciembre de 2009

PECECITOS

Dicen que los peces no tienen memoria. Habría que saber como demonios han averiguado semejante cosa, pues la cuestión es que sí la tienen. Ahora surgirán voces autorizadas que me dirán que quién soy yo para decir esto y entraremos finalmente en un pulso dialéctico que culminará en la piedra maestra que soporta nuestra ignorancia, como es :¿quien fue primero, la gallina o el huevo?

Reparad como en unas lineas he abierto una controversia que podría acabar revisando los fundamentos conceptuales del propio ser, pero no tengo ni categoría ni ganas, además solo quería enseñaros a mis peces, mis pececillos "memoriosos" que me reconocen cuando los cebo con unas migas de pan y acuden en tropel desde todos los rincones del estanque donde viven, libres sin un o o mar que los acoja, pero contenidos en un volumen suficiente que no les hará añorar aguas más profundas, supongo.

Y mantengo que tienen memoria porque cuando alguien se asoma, ellos se sumergen velozmente sin dar tiempo a que se les vea apenas; pero cuando golpeo con una piedra sobre el muro para triturar el pan duro, aparecen nadando en círculos, como esperando la pitanza que deben saber que seguro les llega. Y para confirmar más mi teoría, cuando se lanzan voraces como pirañas a por el pan, puedo meter la mano entre ellos y no se espantan, quizá confiados en que es la mano que les da de comer, pero a nadie más se lo permiten. Algunos de los que me estarán leyendo saben de lo que hablo pues han sido testigos.

¿Tienen memoria o no? Creo conveniente que respondan ellos, que son los que lo saben. Nosotros sólo sabemos que no sabemos nada.

Vídeo. de E.MATEO

texto de E.MATEO

viernes, 4 de diciembre de 2009

EXPOSICION DE ARRUDI






















ARRUDI presenta en el ESPACIO CULTURAL ADOLFO DOMINGUEZ SUS ULTIMOS TRABAJOS
Con los deberes bien hechos y sus carpetas llenas, Arrudi baja de la montaña después de pasar el verano en su refugio de Ibonfiecho, del que este mismo blog se ocupó en su día, para enseñarnos sus apuntes, bocetos y dibujos con los que ha ido alimentando su inspiración desde su atalaya prodigiosa. El artista siempre sorprende, nunca defrauda, pues a cada muestra nos demuestra que sigue siendo el aldabonazo en nuestras conciencias ciudadanas, defendiendo un ideal de un Medio Ambiente libre de parásitos.
Maestro en el trazo y en la perspectiva, Arrudi ha tenido tiempo también de preparar la maqueta boceto de su visión del Pabellon de Aragon para la futura EXPO PAISAJES 2014, que se celebrará en Zaragoza y que sería una aportación radical y inconformista a este evento, que algunos llaman EXPO NABO, para desagrado de nuestro alcalde y que pretende reforzar la imagen de nuestra ciudad de cara al exterior, despues de la Expo 2009.
Entre los asistentes, gente de la cultura y el arte como PACO SIMON, FRANCISCO RALLO, el concejal Sr. MEDRANO,MARIELA Gª VIVES,MARGARITA BARBACHANO, etc,entre otros muchos amigos.
Enhorabuena,maestro!

EXPOSICION DE MONIKA GRYGIER. 12.09

















La Galería Carmen Sallent se complace a invitarles a la inauguración de la exposición “Estructuras del Tiempo” de la artista Monika Grygier que se realizará el próximo día 26 de noviembre a las 20h.Monika Grygier, ganadora de varios premios internacionales de pintura, ha realizado más de treinta exposiciones este año entre las que han destacado las realizadas en Nueva York, Berlín, Roma, Oporto, Madrid….Esta será su primera exposición individual en Barcelona y se podrá visitar hasta el próximo día 15 de enero de 2010 en Passatge Arcadia, C/Balmes 179 – C/Tuset 18.Les agradecemos la difusión del evento.http://www.galeriacarmensallent.com/ http://www.monikagrygier.com/

jueves, 3 de diciembre de 2009

EL ROSTRO OCULTO DE LOS ARBOLES



































































































































































































































































































































































































































































































En aquel bosque dicen que habitaba un gnomo cabreado, que se entretenía en tirar piedras a la gente, emboscado en la espesura, y en espantar a los rebaños mientras pastaban, para fastidio del pastor y de los aldeanos. Pocos lo habian visto pero se sabía que andaba detrás de todas las cosas raras que ocurrían por la redolada, así su fama fué creciendo y se le nombraba como el diablu Mala Hostia para espanto de las beatas que con su sola imprecación se santiguaban en los zaguanes y corrillos.
En todas las puertas y ventanas se colgaron espantabrujas de hojas de cardo, acebo, enebro,sapos disecados al sol y todo aquello que los montañeses creían que les ayudaría para auyentar al mal bicho y protegerlos de los hechizos que a buen seguro les lanzaría no más verlos, de tal manera que las casas pronto asumieron un aspecto de fiesta pagana que no estaba en la línea de los motivos de su colocación, pues ya se sabe que la gente tiende a la exageración involuntaria y no es causa condenarlos por estas supersticiones de mal menor.
El gnomo estaba triste, aunque no sabía si estaba más triste que cabreado, porque las gentes hablaban mal de él, que las oía en sus cuchicheos cuando las espíaba desde dentro de los grandes troncos o las observaba desde los tejados en penumbra, antes del anochecer. Y la mezcla de los dos grandes sentimientos le hacía proferir alaridos que helaban la sangre de los moradores, no tanto por asustar sino por echar fuera el mal pelo del dolor de muelas que desde hace un tiempo le amargaba hasta extremos insufribles. Como un ser a mitad camino entre lo fantástico y lo real también padecía como los humanos, más bien padecía más que ellos cuando el dolor le hacía dar botes como una pelota de trapo desfilachada, en el fondo de la gruta donde se cobijaba y aborrecía que le temiesen cuando en realidad sólo necesitaba ayuda. Curiosamente los gnomos no lloran; simplemente no saben, de esta manera el dolor lo combatía con gritos y aspavientos y esto era interpretado por los otros como maldad y estratagemas del averno. Otra cosa hubiera sido si el llanto, que todo lo cura, le hubiese asomado por sus ojos de manera natural; entonces le habrían mirado de otra forma pues es conocido que las lágrimas mueven a la conmiseración en la gente buena, aunque es regocijo en los malvados ver a los demás llorar, que de todo hay.
En estas cuitas estaba y sopesó el flemón que le abultaba su rostro de diablillo de manera exagerada, por lo que se propuso hacer algo para ganarse la amistad con sus vecinos y de paso la ayuda para acabar con ese dolor que no lo dejaba pensar. Entendió que quizá un simple gesto pondría a la ignorante población de humanos en condiciones de comprender que estaban equivocados en sus juicios sobre él. Se trataba de eso, de un gesto ¿pero cual? y se pasó toda la noche devanándose los sesos. Le despertó el alba en una duermevela mientras los ratones de campo que colonizaban su cueva buscaban el desayuno entre los rincones.
Se le ocurrió una idea. La regurgitó varias veces como la digestión de una vaca. Adentro, afuera, así varias veces hasta que estuvo seguro. Ufano se puso en marcha.
En una de las casa del pueblo almacenaban unos botes que él había visto como los usaban, de manera que antes de que abrieran el local, arrampló con todos los que pudo acarrear, pues no en vano los duendes y los gnomos tienen una fuerza sobrenatural. Se llegó con ellos a un bosquecillo cercano al pueblo donde había una casa deshabitada con preciosos pinos y acacias. Estuvo trabajando todo el día pero nadie lo vio, aunque tuvo que emplear varias pedradas cuando presentía que se acercaban al lugar camino de otros sitios. De esta manera y gracias al miedo que inspiraba pudo acabar su trabajo. Aún se retrasó un poco pues la vanidad que a todos nos ronda
también a Mala Hostia le ganó y perdió unos minutos dejando su retrato sobre un tronco.
Cuando la noche cayó se retiró acompañado de su dolor de muelas sempiterno y esperó a que su obra fuera descubierta.
La mañana llegó y la gente se fue a sus tareas. Unos gritos tomaron forma desde el lugar donde el gnomo estuvo trabajando. Los gritos llamaban a los demás a acudir y como no fuese suficiente, la campana alertó a toda la comarca con su repique. Todos los habitantes del valle se llegaron hasta el bosquecillo y mientras unos se santiguaban, otros tenían tan abiertas la bocas que a más de uno les cupo un moscardón por ellas, pero todos, absolutamente todos quedaron deslumbrados por los colores que teñían los troncos de aquellos árboles, de las formas que rodeaban la madera, de los rostros de seres que les saludaban desde el otro lado de la corteza e incluso reconocieron la silueta de Mala Hostia, que desde dentro les sonreía. Lo más curioso es que a nadie les dio temor aquella intervención artística y fueron capaces de entender que era un mensaje de aquel ser temido.
El les observaba desde cerca pero escondido, esperando su reacción. Cuando comprendió que no tenía nada que temer, salió de la espesura y se hizo visible. Los demás lo vieron y a punto estuvieron de echarse a correr pero la mirada de Mala Hostia no llevaba ira ni amenaza. Se acercó a ellos con las manos abiertas, en paz, y el gran flemón afeando su feo rostro. Como le dolía no pudo evitar ponerse la mano y entonces una mujer, quizá la más despierta, le preguntó si le dolía, a lo que el gnomo respondió con la cabeza que sí.
Se puede suponer que el regocijo fue grande entre aquellas gentes. El barbero le arrancó la muela y la infección. Nunca hubo, a partir de entonces, suspicacia entre ellos y hasta hoy sigue el status quo. Tambien siguen brillando bajo el sol los árboles con rostro.
TEXTO de E.Mateo
fotos de E.Mateo
pintura sobre arboles E. Mateo











miércoles, 2 de diciembre de 2009

PARAISOS LEJANOS Y CERCANOS










































































































No pretende este blog ser una guia de turismo, ni servir de escaparate a negocios de hostelería que los hay de todo, buenos y malos, pero que defienden intereses económicos que son sólo cosa suya. He tenido la ocasión de conocer muchos pero nunca me ha dado por la recomendación, si acaso a una escala de mi círculo íntimo, porque lo que para uno puede ser bueno para los demás puede resultar discutible y ante la subjetividad lo mejor es una posición desde una prudente distancia y si puede ser con bandera blanca de neutralidad.

Pero lo que sí pretende este blog es el reconocimiento de unas labores, que desde el silencio y la humildad intentan cada día dar a este territorio nuestro, acostumbrado a la conciencia de esparto, un ejemplo de determinación para mantener viva una indentidad que por desgracia se pierde entre los surcos de la erosión y el desaliento, que es causante del desapego y la renuncia. Personas que se embarcan en una navata sin más protección que la corriente que la empuja rio abajo, con el propósito de lucha que es más de resistencia, pero que nos les importa el salto mortal a que la vida les obliga precisamente por su obstinación de crear su propio modo de vivir.Mención especial a mis queridos amigos de CASA UBIETO de Ayerbe, Chon y Emilio, que dejaron atrás carreras y proyectos para consumir en cada hoja del calendario su íntima aspiración de ser útiles a traves de sus aficiones. De esta manera ejercen, tras la puerta de su negocio, de consultores y puede que de confesores para todos aquellos que les gustan las setas pero las temen. Ellos con paciencia docente, cuentan y recuentan los pequeños consejos a tener en cuenta, a la vez que en sus alacenas maravillosos productos esperan turno. Sin prisa, sin pausa, sin el aldabonazo de la cercana campana del reloj renacentista, como si cada cliente fuese un amigo a quien proteger. Otro día prometo traer aquí imagenes de su especial universo abierto a todos los públicos, aquí en Ayerbe, al lado mismo... y daré detalles de los insignes libros en los que navega Emilio, premiados por gentes de acuyá a los que no les averguenza reconocer los méritos de los demás.

Hoy traigo los ojos llenos de colores que anuncian el apogeo del final, de la llegada del invierno, de los meláncolicos bosques que se arrebujan silenciosos. Traigo los ojos llenos de ocres y magentas que agonizan en un rincón casi mágico y cercano, tan cercano que habremos pasado de largo tantas veces como la memoria nos traiciona. Ese paraiso, increiblemente perdido pero milagrosamente conservado se llama VILLALANGUA. Muchos lo conocen, quizá los convenientes, pero muchos más lo ignoran a fuer de conocerlo en carteles de tráfico, de manera que conserva su universo de Pirineo afable con suaves alturas y desconcertantes bosques, con crestas rocosas kársticas donde habita el eco y anidan los buitres y la paz como señora de ese reino escondido. Y aquí, un buen dia, Pilar e Isidoro, como los aventureros pioneros, desnudaron sus bolsillos para vestir su premonición y con sus sueños como únicos garantes, rehabilitaron una gran casona para ser el refugio de viajeros en busca del arca perdida, concepto este que engloba a todos aquellos que huyen de lo común y prefieren lo auténtico. Aventura económica sin red y con la templanza necesaria para hacer muchas cuentas sin ánimo de lucro. Pero aquí están, sonriendo a todos los que llegan, hospitalarios sin importarles cuántos. Valientes. Iluminados. Seguros de su apuesta y vencerán, porque tienen su meta bien orientada y el ideal de vida diáfano y concreto. Merece la pena que vengáis, por muchas cosas,entre ellas para poder escuchar a Joao Gilbeto en mital de la comida. Por probar su pastel de berenjena, que me parece único. Por ver como ponen su ilusión en cada detalle. Por la vista del Valle que dormita camino de Salinas Viejo. Por tantas cosas que no tengan importancia mientras estemos allí .LA POSADA DE VILLALANGUA. http://www.laposadadevillangua.com/