miércoles, 25 de julio de 2012

"REUTILIZART" EXPOSICIÓN DE DAMACE EN EL ECAD


Envases, plásticos, papel, cartón, vidrio, materia orgánica....  ¡¡Ya está bien!!

Es momento de cambiar, de hacer bien lo que hasta ahora no hemos sabido hacer. Nuestro nuevo mundo, el de usar y tirar, ya no vale.
Démosle vida a la vida

"Reutilizart" forma parte de una nueva conciencia, un nuevo modo de ver todo lo que nos rodea, un pequeño grano de arena en medio de un enorme desierto.

Reutiliza o recicla. Amarillo, verde o azul.

"REUTILIZART"


        
                                                                          

                                                                         
                                                                    
Con esta declaración de guerra se presenta en el Espacio Cultural Adolfo Dominguez de Zaragoza, el artista zaragozano DAMACE, alter ego de David Martin Cereza. El marcado significado del título de su exposición es visible en la composición de sus obras.

Damace comenzó a pintar a partir del año 2001 y a exponer desde el 2010. De formación autodidacta, su inquietud y constancia le han llevado a exponer en veintidos ocasiones. Exposiciones individuales y colectivas en las que ha demostrado la evolución de sus propuestas. Acaba de terminar la individual en la sala Cincómonos de Barcelona en la que ha expuesto estas mismas obras con gran éxito de crítica y público y la semana pasada volvió de una muestra en Estocolmo organizada por Goyarte.

Damace trabaja sobre madera. Es el soporte que más le permite sus experiencias con los materiales industriales: Lacas, resinas, barnices, acrílicos, materiales de reciclado, polímeros y spray conforman abstracciones en las que apunta a veces la figuración y el expresionismo. Se siente a gusto en el collage utilizando materiales inverosímiles: flejes de embalaje, materiales sanitarios, moldes, etc. Podríamos clasificar a su pintura en el Action Painting con las influencias del expresionismo abstracto pero Él se define libre de influencias. Libertad que le lleva, como en el caso de la obra elegida como cartel, a usar el dripping con el collage, collage en este caso con los rellenos de moldes de uso doméstico que a simple vista parecen el propio molde. Audacia y hallazgo. Experimentación y consecuencia.

Su arte emerge desde una personalidad pacífica y retraída, tímida y reservada, de buena gente. Apostamos por un futuro creativo y vanguardista que harán de Damace un valor en alza entre los pintores aragoneses de última generación. Lo esperamos sinceramente y le agradecemos el esfuerzo para poder presentarnos hoy su militancia conceptual.


texto de la presentación
Coordinador y Comisario
 E.Mateo



                                                                 


















                                                                                 

fotos Eugenio Mateo

jueves, 19 de julio de 2012

*CRISIS* LA REVISTA Y EL ANÁLISIS DE LA CRISIS EN EL ARTE



Los colores de la nueva realidad
Eugenio Mateo Otto


Los personajes de Reservoir dogs, con la crisis, presentan nuevos rasgos identitarios: El señor Marrón era un ejecutivo de éxito; el señor Amarillo es artista plástico; el señor Negro, dueño de una galería de arte; el señor Verde es periodista; el señor Azul es concejal del Ayuntamiento y el señor Blanco se llama a si mismo ciudadano.







               
El señor Marrón era un ejecutivo de éxito. Ganaba dinero que le permitía un tren de vida despreocupado y cómodo. Una de sus aficiones era el arte, en la que puso mucho interés; llegó a poseer una buena colección de pintura y escultura que llenaron las paredes de su casa. Pero le llegó la crisis, como una bofetada imprevista, que con saña desmontó el castillo de marfil y la dura realidad vino e ejercer de bisturí que sajó o amputó por igual proyectos y esperanzas. El señor Marrón ha pasado a convertirse en estadística del INEM; sólo prefiere pensar en ganar tiempo al tiempo antes de que se acabe el último peldaño de bajada.

El señor Amarillo es artista plástico. Es reconocido por su trabajo innovador entre el público y los galeristas del país; incluso ha expuesto en otros lugares de Europa. Tiene un éxito relativo, pues entre los artistas el éxito es caprichoso, dando lugar a castas y clasificaciones;  al señor Amarillo se le podría incluir entre los casi consagrados que sin embargo no disponen del caché de aquellos a los que se ha decidido denominar así. Todos los ingresos provienen de la venta de sus cuadros y ha vivido bien en estos años, acunado por la bohemia. De pronto ha dejado de recibir encargos de las instituciones, de particulares que conocen su obra, de galerías para exponer. La situación le demuestra que ante el escaparate de sus pinturas ya no se detienen los curiosos.


 El señor Negro, dueño de una galería de arte, no sabe ya cómo hacer frente a las facturas. Dispone de un local céntrico con una buena reputación durante años. La cartera de clientes recoge a coleccionistas y compradores que en otros tiempos componían un círculo virtuoso que se retroalimentaba con todos los agentes necesarios. Artistas: posiblemente ventas; artistas más conocidos: mejores ventas; más apuestas emergentes: rentables negocios. Fiel al lema: El gasto es inversión, no escatimó medios para estar en la onda. Al final los números no engañan, sus temores tampoco. Ahora está abocado al cierre, no va más.



El señor Verde es periodista. Su labor de difusión del arte es seguida por numerosos lectores en diversos medios de comunicación aunque su faceta más popular es la de conductor de un programa televisivo en el que tienen cabida todas las Bellas Artes y que goza de una gran audiencia. Quizá el señor Verde no padece los efectos de la crisis porque tiene trabajo pero puede que la Cadena que le procura el programa sí piense en ajustes. Del “share” sobra todo lo que no atrae a la masa. Primero los culturales; tiempo habrá de colar gato por liebre en  películas de serie Z. Nuestro señor Verde pone involuntariamente epílogo a esa actividad; hace cuentas: ¿Las ventas de sus libros? ¿Los artículos en la prensa? ¿Las colaboraciones? En su interior sabe que todo ello puede ser efímero si se acaba hablando de rentabilidad y tiradas.



El señor Azul es concejal del Ayuntamiento. El área de su gestión política es Cultura. Tiene consejeros y técnicos que dicen entender de esos temas. Delega casi todo menos su firma y así se le puede seguir por los prólogos en los catálogos de las exposiciones y eventos patrocinados. Nadie conoce sus gustos artísticos o literarios. Lleva dos legislaturas en el cargo; en la anterior, las órdenes eran que las corporaciones debían endeudarse. Todos los departamentos cumplieron fielmente la consigna. El suyo, Cultura, no podía ser menos; pero la inversión en proyectos culturales necesitaba de una buena proyección que procurase votos para el futuro. Se tiraron las casas por las ventanas. Equipamientos, museos, que no falte de nada. El señor Azul pudo presumir de edificios. -¿Contenidos? ¿Han dicho contenidos? Eso no es inversión, sólo es gasto corriente- dicen que decía el concejal. Con la actual legislatura han cambiado las consignas: Ahorrar. Ahorro como necesidad para evitar la quiebra. Los contenidos de los que se burlaba el señor Azul dormitan por los rincones de la Caja vacía.

El señor Blanco se llama a si mismo ciudadano. Ejerce como tal y respeta las reglas del juego. De un tiempo a esta parte parece que se le cae el mundo encima. No entiende de causas pero de repente la realidad le ha hecho poner las manos arriba, sobre la cabeza -No se mueva. ¡Quieto!- Le dicen a todas horas. Estar quieto permite pensar; el señor Blanco echa de menos actividades que se han disipado en el olvido. Teme no poder recordar cómo era la vida cultural de su ciudad. Duda sobre cuál será la próxima crisis si ésta de ahora acaba.


http://www.erialediciones.com


Publicado en el nº 1 de “CRISIS, revista de crítica cultural”
Julio 2012

LLEGA *CRISIS* Revista de Crítica Cultural


Erial Ediciones os saluda desde su página web

Inauguramos nuestro espacio con urgencia. El nº 1 de nuestra revista CRISIS ya está aquí y debe cobijarse en una habitación a medio amueblar (buena parte de www.erialediciones.com continúa en construcción). A pesar de todo, no debéis preocuparos, paso a paso iremos avanzando y, en no demasiado tiempo, tendremos a vuestra disposición una excelente estructura de servicios web: Noticias en nuestra página de “Inicio”, el funcionamiento dinámico y participativo de nuestro “Blog” que, de alguna manera, también será el vuestro, nuestras señas de identidad en “Erial”, nuestra “Revista Crisis”, un espacio para nuestra “Editorial” y nuestros “Libros” y otro privado para nuestra asociación.
Esperamos que esta web os guste y que tengáis un poco de paciencia. Ya se sabe, los principios siempre cuestan.
Sobre todo, no os cortéis un pelo y hacednos llegar vuestras opiniones y vuestras críticas.

 Ver revista    Entrad en www.erialediciones.com.    

                                          

Nº 1 de CRISIS. Revista de crítica cultural.

“La crisis va por barrios” es una sección amplia que recoge la visión crítica que sobre todo tipo de crisis aportan autores de reconocido prestigio y autores que se inician en el mundo de la creación cultural.
Una conversación biográfica y de reconocimiento al maestro José Peris nos muestra la maestría de Juan Domínguez Lasierra en la difícil disciplina periodística de la entrevista.
Analizamos el mundo de los museos de arte moderno. Varios artículos y la celebración de nuestra mesa redonda sobre Pablo Serrano. El museo en el mundo de hoyaportan, sin duda, valiosos puntos de vista sobre ese debate.
Un apartado de “Creación” en el que tenemos el orgullo de contar con tres relatos de Carlos Castán y un poema de Julio José Ordovás. Además, en primicia, publicamos los trabajos ganadores del I Certamen literario Ana María Navales.
Una pequeña sección crítica nos habla de un documental de un realizador zaragozano, de la novela póstuma de Ana María Navales y, además, acoge una participación internacional con una reseña en francés sobre el surrealismo de Nougé.
Y concluimos con un llamamiento a la participación de los lectores en la creación de “La biblioteca de la crisis” y con el anuncio de las exposiciones de nuestro amigo y colaborador, Sergio Abraín.

Contenidos:

  1. Editorial
  2. El espacio es tiempo transido. Un chillido/irrintzi por Chillida. Andrés Ortiz-Osés
  3. ¿Qué pasa con la política? Mientras Vallejo sacude sus versos en mi alma. Fernando Morlanes Remiro
  4. Europa en crisis. Luis Beltrán Almería
  5. Crisis y vida. Antonio Villas Hernández
  6. Tertulias familiares en Semana Santa: La fragilidad de las conquistas de las mujeres. Rosa Fernández Hierro
  7. Los colores de la nueva realidad. Eugenio Mateo Otto
  8. Fundamentos. Mariano Anós
  9. Las lenguas minorizadas en Aragón. La crisis como excusa. Mario Sasot
  10. Crisis en el cine español. Fernando Gracia Guía
  11. Madame Bovary soy yo. Isabel Rosado
  12. Una mirada a Centroamérica. Chema Castán
  13. Crisis y periodismo. Juan Domínguez Lasierra
  14. El nuevo horizonte en la educación. Rocío Montañés Romero y Santiago J. Paricio Martín
  15. La crisis del pensamientoJ. L. Rodríguez García
  16. Crisis en las entrañas… Antonio M. Melendo
  17. El maestro José Peris, de Maella al Cielo. Juan Domínguez Lasierra
  18. El diseño de los museos o el tamaño sí que importa. Concha Martínez Latre
  19. Marcel Broodthaers. El museo como obra de arte. Óskar Díez
  20. Nuestra primera mesa redonda. Fernando Morlanes Remiro
  21. Para mirar y no usar. Isabel Rosado
  22. Desde aquel museo vivo. José Tomás Martín Remón
  23. El museo Pablo Serrano en la encrucijada. Eugenio Mateo Otto
  24. El IAACC Pablo Serrano: museo, instituto, motor cultural. Manuel Medrano Marqués
  25. María Agustín, paseo de la arquitectura. Juan Domínguez Lasierra
  26. Dos creadores: Carlos Castán y Julio José Ordovás
  27. Garúa. Carlos Castán
  28. Los dados negros. Carlos Castán
  29. Vamos allá. Carlos Castán
  30. Cielo rojo. Julio José Ordovás
  31. Fallo del I Certamen Literario “Ana María Navales” 2012
  32. Elogio del veneno. Yapci Bienes
  33. El jazz da la luz. Fernando Barrena
  34. Ventanas, documental de cine social. Eugenio Mateo Otto
  35. De viajes y virus. Ana María Navales. El final de una pasión. Madrid: Bartleby, 2012. Luis Beltrán
  36. Paul Nougé, La Solution de continuité, 1935. Geneviève Michel
  37. La biblioteca de la crisis
  38. Exposición de Sergio Abraín

"REUTILIZART". EXPOSICIÓN DE DAMACE EN EL E.C.A.D.


El artista DAMACE inaugura el próximo 25 de Julio, en el Espacio Cultural Adolfo Dominguez de Zaragoza una nueva exposición a la que a puesto el título de "Reutilizart"

En una secuencia de obras sobre madera Damace nos alerta sobre el lastre que la propia sociedad arrastra de sus propios desechos. Con un demostrado interés por todo lo que implica el Medio Ambiente, el artista crea a partir de lo superfluo, de los elementos que tiramos en un ejercicio suicida de auto envenenamiento, para demostrar que no podremos supervivír como planeta sin una profilaxis ética y pragmática que ordene el caos del desarrollo industrial en beneficio de una herencia que nos permita seguir siendo humanos libres de amenazas que surgen de nuestro propio descontrol.

Con esta declaración de intenciones DAMACE nos propone una rectificación, antes de que sea demasiado tarde,  desde su prisma caleidoscópico de artista plástico militante

"Envases, plasticos, papel, cartón, vidrio, materia orgánica... ¡¡Ya está bien!!
Es momento de cambiar, de hacer bien lo que hasta ahora no hemos sabido hacer.
Nuestro nuevo mundo, el de usar y tirar, ya no vale.
Démosle vida a la vida.
"Reutilizart" forma parte de una nue...
va conciencia, un nuevo modo de ver todo lo que nos rodea, un pequeño grano de arena en medio de un enorme desierto.
Reutiliza o recicla. Amarillo, verde o Azul.
"

Inauguración día 25 de julio a las 19.30.
Espacio Cultural Adolfo Dominguez
cc.Puerta Cinegia. planta inferior boutique A.D.
Coso 35

miércoles, 18 de julio de 2012

DECEPCIÓN



 Nuestro ignorado cosmos personal se ve sacudido en demasiadas ocasiones por algo parecido a un desplome de la propia identidad que  nos acaba sepultando  entre las fracturas de las certezas y el estruendo de las dudas. Es volver a constatar que todo lo que nos rodea es sólo atrezzo  y aunque por consabido, no deja de ser un camino mil veces  presentido en cada decepción.

La decepción es un sentimiento egoísta porque antepone el yo ante lo demás. Es una consecuencia de la convicción y como dijo Nietzche: “La convicción es una cárcel”. Se han abierto las puertas de las nuestras y hemos pensado por un momento que sabíamos volar. La dura realidad se ha ido encargando de abatir muchos intentos y ya no quedan convicciones donde planear. Nos queda la decepción como refugio en la topera oscura de la memoria donde se roen las traiciones anunciadas.

Al egoísmo se le debe considerar un síndrome. Síndrome que nos afecta a todos, en mayor o menor medida, y por el que se nos manipula fácilmente, El egoísta es propenso a la decepción porque siempre lo espera todo en primera persona; es entonces cuando aparecen los reclamos, las promesas, los engaños y los desengaños. Es presa fácil para los analistas y carne de cañón para los encantadores de serpientes.

Los mentirosos viven entre nosotros, incluso yo podría ser uno de ellos, y usted mismo, al otro lado del teclado. La categoría de la mentira depende de la importancia de quien la dice, por eso no nos extraña el ancestral  predicamento de que cuanto más alto se dice más mentira es. No hay ningún archivo que guarde las misceláneas de nuestra propia dimensión como embusteros pero las hemerotecas están llenas de frases tan estúpidas como para ser desenmascaradas  en el instante de ser dichas aunque, sorprendentemente, no lo fueron por todos. Viene esto a decir que la mentira es impune, y lo es desde que el hombre es hombre. La tragicomedia de la mentira tiene dos actores, el que la cuenta y el que se la cree. A partir de ahí todas las categorías sociales tienen acomodo.

La decepción se debería aplicar sólo al concepto empírico de quiebra de la confianza por alguien en el entorno personal y con los debidos matices aquí expuestos; la que sentimos con frecuencia y que se olvida pronto bajo el peso de nuevas sorpresas. La absoluta, la que nos genera las alturas, no tiene razón de ser si tomamos como razonamiento  que cuando el engañado sabe que lo es  no cabe el desengaño.

Sentirse decepcionado es lamentablemente una actitud a la defensiva que forma parte de nuestro código genético; incluso con cierto cariz masoquista. (Sorprende el avance de esta tendencia desde el principio de los tiempos) En una sociedad de jerarquías la decepción va unida a la total rendición ante el sistema que la sustenta.-Dadme un pueblo decepcionado y os lo devolveré sumiso-

                                              Animal_instinct_by_FetishDoll
                                                                   
Hay una manera de quitarse el mono, lo decepcionante es  que es fácil. La mejor cura para no sufrir de decepción es leer solamente las esquelas mortuorias porque son las únicas reales. Todo lo demás, incluidas las tertulias de café, tarde o temprano nos dejará esa ácida impresión que se percibe cuando sabes que te engañan y nos hará falta un antiácido para sobrellevarlo. Decepcionados, son en suma, todos aquellos que por cobardía o renuncia dieron a otros la venia de engañarles pero habría que llamarles por su nombre, que no es otro que tierno corderito que se creyó lobo  mientras calculaba cuantos compañeros de aprisco podría llevarse por delante.

Somos una sociedad decepcionada porque ha sido muy fácil dejar que nos ofrecieran todo hecho. De tan acomodaticios se nos ha quedado la cara desleída y las manos vacías. A ver a quien reclamamos ahora después de haber dejado pasar tanta patraña sin que nos temblara una pestaña. Perdonen por el ripio pero no somos del todo inocentes de lo que está pasando. Tampoco culpables, al menos no de todo.

E.Mateo

lunes, 16 de julio de 2012

RESTAURANTE LA FAJARDA, IMAGINACIÓN EN LA MESA

 Existen multitud de restaurantes que están ubicados en polígonos industriales cuya actividad se centra casi en exclusiva en atender las necesidades básicas de los empleados de las empresas que los circundan, con ofertas de menús del día a precios populares y que salvo excepciones, poco aportan a la gastronomía más allá de la sencillez de unas recetas tradicionales. Se les llama "poligoneros" con cierta connotación negativa y de "batalla" pero que sin embargo cumplen con una función imprescindible: Dar de comer al que necesita hacerlo fuera de su casa por razones de trabajo y movilidad.

El Restaurante La Fajarda también está en un polígono de La Puebla de Alfindén y obviamente su actividad, que en estos días cumple ocho años, se centra en los menús de día pero ya desde su aparición, Azuzena Fajardo y su chef  Edi demostraron una inquietud en poder ofrecer unidos la calidad e imaginación con el precio de tal manera que en abierta hostilidad con el aburrimiento que planea en estos tipos de comida, aportaron detalles de buenos hosteleros que en seguida consiguieron el reconocimiento de los trabajadores y empresarios que formaban su clientela.

La crisis golpea sin piedad a empresas y trabajadores obligando a los afectados a desarrollar nuevas formulas. La Fajarda las busca aportando en sus platos el mimo de lo bien hecho y, conociendo el espíritu emprendedor de su alma mater, Azuzena, estábamos seguros de que no se quedaría quieta esperando a los fantasmas que la crisis arrastra.

Aprovechando su amistosa invitación, junto con un reducido grupo de amigos, pudimos conocer la propuesta de esta casa para los sábados  que consiste en un menú especial en el que por un precio de 12€ (todo incluido) la frescura y atrevimiento de unos platos tan sabiamente conjugados que merecerían calificación de alta cocina nos regalan, como en una cata, sus sabores y texturas.

Después de anotar la comanda llega en seguida el vino y agua, a la vez acompañado de un aperitivo que consiste en unos aparentes "croquetones" de ibérico, las fajardicas, sutiles bolas de bacalao y unos "tigres" (mejillones rellenos de una incalificable crema que sin embargo los hacen imprescindibles en la memoria) de los de verdad. Este increíble aperitivo no apareció ayer por la intimidad de la comida. Este despliegue sin previo aviso que viene siendo habitual, predispone a dejar que elijan por ti y escuchas las recomendaciones, como se escuchaban antes en los bistrós y los mesones y por qué no decir, en las tabernas donde guisaba la abuela, y es ella que adivina mis gustos y me cuenta sobre lo bueno del pollo guisado. Como buena hostelera, sabe que las esperas con hambre son fatales y aunque los platos llegan con prontitud, no quiere dejarnos un instante sin que un bocado nos aplaque. Cuando hemos dado buena cuenta de estos fritos, que por cierto fueron los más apreciados en la pasada Feria del Vino de Montañana. aparece la comida propiamente dicha.

Si siguen leyéndome, un poco más abajo descubrirán la propuesta del menú del sábado 14 de julio y unas fotos que se dejaban hacer los platos. Las considero pruebas irrefutables de la locura de una restauradora y su equipo que se atreven a demostrar que el valor de la comida es directamente proporcional al amor al hacerla, nunca al dinero. Una locura. 
                                                                                       


                                                                                       

                                                                             

                                                                               



                                                                                     
MENÚ ESPECIAL SÁBADO 14 DE JULIO


PRIMEROS:

Arroz caldoso con almejas y gambas.
Garbanzos con marisco.
Ensalada de patata con escabeche de atún y vinagreta de puerros.
Pencas rellenas de jamon y salsa de Boletus Edulis.
Canelones de ternera con bechamel al graten.

SEGUNDOS:

Solomillo con salsa de pimienta verde y queso azul.
Merluza rellena de gambas con salsa de vermuth al Azafrán.
Pollo guisado con champiñones y salsa de Foie.

POSTRE ESPECIAL:

Torrijas de pan de leche con helado de vainilla y chocolate blanco.

INCLUYE

Vino de la casa.
Agua.
Pan.
12 €I.V.A Incluido.





mejillones tigre
                                                            













fotos E.Mateo


domingo, 15 de julio de 2012

SIDI BOU SAID, EL PUEBLO BLANCO Y AZUL (2)


Llegar desde Túnez a Sidi Bou Said cuesta quince minutos en el autobús. Hoy llevamos como guía a una guapa tunecina de ojos negros y sonrisa blanca. Nos han desembarcado temprano porque por la tarde zarpamos camino de Malta y el orden minucioso conlleva madrugar.

En los años ochenta ya viajé hasta aquí, cuando Túnez se abría al turismo y las playas de Hammamet, Monastir y Sidi Bou Said eran un flujo constante de nórdicos hambrientos de sol y de españoles en busca de lo éxotico. Poco han cambiado los lugares desde entonces. Puede que las fotos sean más explícitas que mi literatura y el blanco es destello en cada esquina en las que a veces florecen los jazmines. Las puertas y ventanas son azules, como el cielo de esta parte de Africa y quizá los mosquitos sean los rechazados por el añil o azulete, tan usado en Aragón para estos menesteres.

Nos haríamos adictos al té con almendras si no hubiera más lugares para vivir aunque los que hemos tomado  esta mañana nos han quemado los dedos en la terraza del Café de las Delicias, espectacular mirador sobre el puerto, que se arrebuja en terrazas que descienden en calma hasta el mar. No tenemos tiempo de extasiarnos demasiado puesto que la casa de un rico comerciante nos espera. Esta mansión está abierta al público mediante la correspondiente entrada; supongo que de esta manera el buen hombre se hará más rico cada día aunque lo malo es que cuando esté en el baño pueden entrar los visitantes sin previo aviso. La visita demuestra el tipo de vida en las casas tradicionales y burguesas del país pero supongo que lo hacen para poner los dientes largos a los que llegamos hasta allí con prejuicios predeterminados. Valoro el mirador que ofrece la terraza sobre la ciudad, ya que es el punto más alto de la misma.

Por la calle Habib Thameur aparecen los puestos de venta con las mismas cosas que vimos en Túnez pero se agradece que el concepto de zoco sea lo opuesto a la experiencia sugerente del caos de oscuras callejuelas. Aquí el espacio es amplio y generoso, bañado por el sol que el mar suaviza. Mar que se despereza en la playa de la Mersa, bañada por las aguas del Golfo de Túnez y frecuentada por las clases altas. Pero es la sedación lumínica lo que nos mueve a recorrer las atemporales calles de su medina porque relajación es lo que se obtiene del paseo entre añiles y blancos como contrapunto al azul de nin de su horizonte. El sol es el barniz que realza la pintura.
                                                 

Sidi Bou Said. Minarete de la mezquita
                                                                   

                                                                                                                                           
                                                                                          

casa de Dar el Annabi


patio de Dar el Annabi


interior de la casa de Dar el Annabi


mirador desde Dar el Annabi


                                                                                      





                                                                           
                                                                               
                                                                 

                                                                             
                                                                               


                                                                   

                                                                                     


cafe des delice Sidi Bou Said Tunisie
terraza del Café des Délices
Café des Délices
Té con almendras en Des Délices
                                                                                

puerto de Sidi Bou Said                                                                   
Playa de Hammamet
Hammamet
Medina de Hammamet. Fuerte español  siglo XV
puesta de sol en Tunicia

        fotos E.M.