miércoles, 2 de diciembre de 2009

PARAISOS LEJANOS Y CERCANOS










































































































No pretende este blog ser una guia de turismo, ni servir de escaparate a negocios de hostelería que los hay de todo, buenos y malos, pero que defienden intereses económicos que son sólo cosa suya. He tenido la ocasión de conocer muchos pero nunca me ha dado por la recomendación, si acaso a una escala de mi círculo íntimo, porque lo que para uno puede ser bueno para los demás puede resultar discutible y ante la subjetividad lo mejor es una posición desde una prudente distancia y si puede ser con bandera blanca de neutralidad.

Pero lo que sí pretende este blog es el reconocimiento de unas labores, que desde el silencio y la humildad intentan cada día dar a este territorio nuestro, acostumbrado a la conciencia de esparto, un ejemplo de determinación para mantener viva una indentidad que por desgracia se pierde entre los surcos de la erosión y el desaliento, que es causante del desapego y la renuncia. Personas que se embarcan en una navata sin más protección que la corriente que la empuja rio abajo, con el propósito de lucha que es más de resistencia, pero que nos les importa el salto mortal a que la vida les obliga precisamente por su obstinación de crear su propio modo de vivir.Mención especial a mis queridos amigos de CASA UBIETO de Ayerbe, Chon y Emilio, que dejaron atrás carreras y proyectos para consumir en cada hoja del calendario su íntima aspiración de ser útiles a traves de sus aficiones. De esta manera ejercen, tras la puerta de su negocio, de consultores y puede que de confesores para todos aquellos que les gustan las setas pero las temen. Ellos con paciencia docente, cuentan y recuentan los pequeños consejos a tener en cuenta, a la vez que en sus alacenas maravillosos productos esperan turno. Sin prisa, sin pausa, sin el aldabonazo de la cercana campana del reloj renacentista, como si cada cliente fuese un amigo a quien proteger. Otro día prometo traer aquí imagenes de su especial universo abierto a todos los públicos, aquí en Ayerbe, al lado mismo... y daré detalles de los insignes libros en los que navega Emilio, premiados por gentes de acuyá a los que no les averguenza reconocer los méritos de los demás.

Hoy traigo los ojos llenos de colores que anuncian el apogeo del final, de la llegada del invierno, de los meláncolicos bosques que se arrebujan silenciosos. Traigo los ojos llenos de ocres y magentas que agonizan en un rincón casi mágico y cercano, tan cercano que habremos pasado de largo tantas veces como la memoria nos traiciona. Ese paraiso, increiblemente perdido pero milagrosamente conservado se llama VILLALANGUA. Muchos lo conocen, quizá los convenientes, pero muchos más lo ignoran a fuer de conocerlo en carteles de tráfico, de manera que conserva su universo de Pirineo afable con suaves alturas y desconcertantes bosques, con crestas rocosas kársticas donde habita el eco y anidan los buitres y la paz como señora de ese reino escondido. Y aquí, un buen dia, Pilar e Isidoro, como los aventureros pioneros, desnudaron sus bolsillos para vestir su premonición y con sus sueños como únicos garantes, rehabilitaron una gran casona para ser el refugio de viajeros en busca del arca perdida, concepto este que engloba a todos aquellos que huyen de lo común y prefieren lo auténtico. Aventura económica sin red y con la templanza necesaria para hacer muchas cuentas sin ánimo de lucro. Pero aquí están, sonriendo a todos los que llegan, hospitalarios sin importarles cuántos. Valientes. Iluminados. Seguros de su apuesta y vencerán, porque tienen su meta bien orientada y el ideal de vida diáfano y concreto. Merece la pena que vengáis, por muchas cosas,entre ellas para poder escuchar a Joao Gilbeto en mital de la comida. Por probar su pastel de berenjena, que me parece único. Por ver como ponen su ilusión en cada detalle. Por la vista del Valle que dormita camino de Salinas Viejo. Por tantas cosas que no tengan importancia mientras estemos allí .LA POSADA DE VILLALANGUA. http://www.laposadadevillangua.com/










































LA PEÑA Y RIGLOS. UN MUNDO PROPIO

































































































































En las inmediaciones del Pantano de la Peña se respira tanta quietud que es como si el tiempo se hubiese detenido, pues es difícil sustraer al espíritu de la calma que como un bálsamo atempera y sosiega todos los instintos. Esta afirmación no es gratuita pues quien la hace, ha tenido tiempo, años ya, para confirmar lo que se siente desde el momento que se traviesa el pequeño túnel en la presa y cruza el viejo puente de arcos metálicos. Un lago dormido, reposado, de lomo laxo, nos recibe y el aire ya huele diferente; es casi seguro el vuelo de una pareja de milanos negros que acudirá a dar la bienvenida o quizá es que simplemente viven allí y en el momento que desvías tu camino de la carretera nacional pocos ruidos distraerán la mente. Solamente las suaves montañas de la Sierra Caballera, con el Pusilibro como vigía mayor, darán una pequeña muestra de aislamiento, aislamiento casi exigido por los pocos que por allí transitan y la vista tirará monte arriba por los bosques de pinos y quejicos, como una cabra más buscando espliego.

He navegado muchas veces esas aguas y encallado también en sus lodos, pues no es gran reserva la de agua que se guarda, pero sí suficiente para sentirse dueño de lo imposible, amigo de lo extraordinario y piloto de barcos de piratas imaginarios y ribereños, con peces que te comen en la mano de puro mansos y cebados con el pan por tanto tiempo. Allí viven, desafiando al presente sin contar con el futuro, gentes que aprecio y reverencio; el guarda Javier y su familia; los señores Alava con achaques y bravuras de tercera edad; Blas y su clan de miembros sin mácula;
hasta hace poco Mari, la del famoso Restaurant El Jabalí, a quien la muerte se le llevó el paquete de tabaco; tantos y tan pocos, pues no se cuentan con muchos dedos los habitantes de ese SangriLa, pero suficientes para confortar por los malos momentos y los peores tragos.

Ya tengo elegido el árbol que cobijará mis pasados, un roble fuerte y desarrollado, no quiero otro sitio para descansar gozando de la mirada que escale La Chuata o que añore, por lejanas, las cumbres de Santo Domingo. Juníperos y coscojas serán mi lecho; el viento de poniente mi mortaja. Pero mientras ese día incierto llegue a voluntad del barquero Caronte disfruto de lo escaso que se convierte en sublime por no tener valor material, habida cuenta que el olor de un romero vale más que el mas caro perfume y un minuto de paz, más que toda una vida sin destino.

Sobre la caminata a Riglos, por conocida, hablaré poco. Solamente que conforme se asciende desde Escalete por suelos tapizados de erizón, las amarras se sueltan poco a poco y el cielo sale a recibirte por entre las agujas de roca en las que todavía mares remotos enseñan sus arenas y algún trilobite. Hasta allí llegó el gran sunami, la gran ola que desgajó la tierra para levantar el inmenso muro de montañas más al norte, que en su último temblor acabó de pronto su estallido en paredes que marcaron la frontera con el llano y ahí están, como fachadas ciclópeas, ehxaustas porqué todavía tenian recorrido por transformar pero les faltó la fuerza para llegar al Ebro.

Mallos, moles,castillos de piedra y arenisca. Mallos de RIGLOS, donde se llega despues de verles las plumas a los buitres. Fin de la senda. Principio de lo mágico.





fotos. E.Mateo Otto


texto. E. Mateo Otto

HAIKUS

I

rumor que corre
como verdad se queda
entre la gente

II
siempre lo mismo
al terminar la fiesta
todos al tajo

III
Hacer bien todo
es como pescar sueños
con un sombrero

IV
Si todos ganan
pero ninguno pierde
la banca quiebra

V
Malos augurios
han vuelto los bárbaros
a saquear Roma

VI
Sube al cielo
baja al fondo del mar
pero cuéntalo

VII
el banquero ve
que su dinero vuela
pero espera

VIII
Todos son buenos
¿ de qué están los malos
disfrazados hoy?

IX
Dices las cosas
disparando a matar
con balas huecas

X
Todo es verdad
casi todo mentira,
nada de nada

XI

Si te escondes
encontraran las huellas
que vas dejando

XII
Bestialidades
herirse unos a otros:
humanidades

XIII
No me inspiras
emociones de calma
tiemblo al verte

XIV
Reloj parado
el latido pausado
las ganas vivas

XV
Tengo motivos
me asiste la razón
pero soy mudo

XVI
Tira la piedra
y esconde la mano
pero acierta

XVII
Eres un torrente
un torbellino ciego
que me arrastra

XVIII

Sois tan ambiguos
pero siempre sabiendo
disimularlo

XIX
Tus soluciones
no tienen más remedio
que afectarme

XX

No interesa
que sepamos que hablais
sin decir nada

XXI
No te confundas
estoy bien y preparado
pero me cansas

XXII

Seremos buenos
esta vez la promesa
puede ser verdad

XXIII
Las alusiones
provocan cuchilladas
de ida y vuelta

XXIV
Yo voy, tú vuelves
tú vienes, yo me marcho
¿de qué hablamos?

XXV
¿qué hora tienes?
todavía es pronto aún
para ser libre

XXVI

No siento placer
al recibir regalos
de coste cero

XXVII
que nadie mienta
es tan difícil como
que nadie piense

XXVIII

los que más hablan
son los que deben callar
pero no saben

XXIX

¿has entendido?
te lo han contado mal
pero bien claro

XXX
No me compliques
quiero usar papeles
en vez de teclas

LA TRUFICULTURA



Para el que no conozca nada sobre el mundo sugerente de las trufas, traigo aquí un reportaje que puede desvelar pequeños secretos de la recolección en las fincas donde se cultiva la extraordinaria Tuber Melanosporum o trufa negra.
Por trufa se entiende al fruto de un hongo que nace bajo tierra (hipogeo) cuyo peso oscila entre 20 y 200 gramos y entre 3 y 7 cm. de diámetro aunque se han encontrado ejemplares de hasta 2 y 2,5 kg y del tamaño de un balón de fútbol.
Su forma es redonda y su superficie verrugosa de color negro, con un intenso aroma que las convierte en un condimento muy apreciado en la cocina, aportando a platos y a otros alimentos un toque especial e inconfundible. Su conocimiento y utilización se remonta al menos al principio de nuestra era.
Esas "patatas olorosas" llamadas trufas no son más que el fruto de un ser vivo. Este ser vivo es el hongo y al igual que un cerezo está compuesto por las ramas y las cerezas, el hongo está compuesto por el micelio y las trufas.
Aunque esté bajo el suelo, la trufa se suele delatar porque crea una zona alrededor del árbol que la produce en la que no aparecen prácticamente plantas y es el propio hongo el que se ha encargado de matarlas para robarles el agua y la comida. A esta zona se le llama "quemado o calvero". Es en el calvero donde aparecen las trufas.

En un frio día de Diciembre fuí invitado, en compañía de varios amigos de la Hoya de Huesca y de productores de la zona de Graus, con una larga experiencia acumulada en el cultivo de trufa Melanosporum, a visitar Sarrión, cuna del mercado de Aragón y de una gran parte de España, de la mano de Daniel Bertolin uno de los mayores productores de esa zona y pionero en el cultivo merced a las técnicas aprendidas con sus colegas franceses.
El amigo Bertolín comparte sus actividades de cultivo en más de 100 Hectáreas a pleno rendimiento, con una ingente labor pedagógica de difusión a escala nacional, impartiendo conferencias y cursos de formación, así como es imagen permanente, junto con sus perros, en multitud de documentales internacionales y españoles, haciendo bueno por esta vez que sí es profeta en su tierra.
Es un puro gozo ver su silueta de recio agricultor enfundado en la ropa justa, sin hacerle ascos al frio, que aquella mañana, como se puede ver en las fotos, quitaba las ganas de calcularlo,recorriendo con su morral y su machete trufero sus propiedades siguiendo el escarbeo de los perros tras la presa segura y animándonos a observar el ritual de la captura.
Su perro Negro escarba con sus patas el suelo hasta que aparece la trufa; después se retira, quieto, esperando al amo. Daniel se arrodilla y con el machete de punta roma hurga en la tierra caliza y pedregosa hasta extraer la rugosa maravilla rebozada de tierra, entonces toca la cabeza del
perro, como señal de reconocimiento y mete su mano en el morral para sacar un trozo de jamón de york como premio al can, que traga en un instante. Daniel nos sonrie, enseñándonos el trofeo, como hizo con su perro y nosotros nos quedamos absortos, tirando fotos a la trufa como si fuesemos japoneses. Y así una vez y otra, con una cosecha que más de uno calculamos por la bajo, conociendo el precio de mercado por un kilo.
No nos importa el frio, Chon Ubieto y su marido Emilio tienen tan roja la cara que se les escapan lágrimas que no son de pena sino de intemperie y el resto de compañeros, avezada gente de campo, tiritan pero disimulan.Mis guantes me protegen apenas cuando tomo las trufas para inmortalizarlas recién nacidas.

Bertolín ejerce de guía, ayudado de Mario Cerquier de Graus, ingeniero forestal y truficultor, de los viveros Aragotruf, que proporcionan los plantones micorrizados de encinas o robles para las plantaciónes. Se les ve en su ambiente, con la paz de espíritu del que hace lo que quiere y le gusta, sin prisa, sin incomododidad por el cierzo salvaje del Maestrazgo. Ejercen de tutores pues no en vano la invitación encierra el interés de aportarnos su experiencia y su realidad para aquellos que queramos seguirles en la prometedora faena del cultivo de trufa.
Algunos lo intentaremos, otros se cansarán de la espera de 10 años necesarios para la recolección, pero el hecho real es que un medio ambiente que es abandonado sistemáticamente por su gente ante la titánica tarea de la superviviencia en el medio agrícola, necesita de recambios que ilusionen y mantengan unidos al hombre con la tierra y esta actividad está devolviendo la esperanza a muchos agricultores condenados al paro o a ver sus terrenos abandonados como simples eriales.
Así, bienvenida sea la aromatica TUBER, de la que ya los griegos y romanos alababan sus propiedades.

La jornada acabó despues de un productivo dia de varios kilos de cosecha con la invitación del amigo Daniel a todo el grupo en el Restaurante de Sarrión, previo al estupendo aperitivo que preparó su mujer consistente en lascas de trufa con aceite de oliva virgen sobre montaditos de pan, que fué simplemente magistral.
Les pedí que me vendieran una trufa y con ella de camino y las que los demás tambien compraron, pudimos conseguir que el microbús de vuelta por la autovía Mudejar pareciese una gran ensalada de trufa por el aroma que nos envolvió a personas y a proyectos de futuro.
Muchas gracias, amigos.





fotos E.MATEO
Sarrion 12.08.