domingo, 24 de mayo de 2015

PRESENTACIÓN DEL NÚMERO 7 DE CRISIS REVISTA DE CRÍTICA CULTURAL







 
Día 27 de mayo en el Teatro Principal de ZaragozaPresentación del número 7 de CRISIS. Revista de crítica cultural, a las 20,00 horas.
Intervendrán: Eugenio Mateo, Juan Domínguez Lasierra y Fernando Morlanes por parte de Erial y Crisis.
Invitados: Ángel Guinda y Fernando Rivarés.
Mariano Anós, Pablo Iruzubieta y Ángel Guinda leerán los poemas que han editado en Crisis#7

Crisis#7

La portada de este nuevo número de Crisis está ilustrada con un trabajo de Julia Dorado.
En el interior encontraréis ilustraciones y fotografías de Mariano Anós, Óscar Baiges, Eugenio Mateo, Miguel Sanz, José Verón, Columna Villarroya, Sergio Abraín, Miguel Brunet, Silvia Castell, Julia Dorado, Quinita Fogué, Carmelo Méndiz, Ángel Orensanz, Strader y David Vela.
Hemos dedicado nuestro editorial a la memoria de Eduardo Galeano, alejados de los obituarios tradicionales, hemos querido buscar coincidencias entre nuestra revista Crisis y aquella Crisis que dirigió Galeano en Buenos Aires.
Nuestra firma invitada, José Luis Corral, con su estilo depurado y crítico señala posibles causas del posible fracaso de los sindicatos.
Esta vez, la sección crítica reflexiona sobre el fracaso con artículos firmados por José H. Polo, Mariano Anós, Rosa Fernández, Eugenio Mateo, Fernando Gracia, Mariano Ibeas, Francisca Martín-Cano Abreu, Victor Herráiz, Pablo Iruzubieta, Galo Abraín, Isabel Rosado, Carlos Manzano y José Antonio Escrig.
Juan Domínguez Lasierra se ha esmerado con una extensa entrevista sobre Ángel Alcalá, un aragonés con más reconocimiento internacional que aragonés.
El cuadernillo sobre “Demandas de identidad”, título de las II Jornadas organizadas por Crisis y Riff Raff los pasados días 22, 23 y 24 de septiembre en la Biblioteca de Aragón, recoge artículos de todos los ponentes y otras conocidas plumas: Fernando Aínsa, Jesús Ezquerra, Pascual Aguelo, José Luis Rodríguez García, Fernando Rivarés, Luis Beltrán, Cristina Monge, Andrés Ortiz-Osés, David Pérez Chico, Bernardo Bayona, Juan Manuel Aragüés, Carles Terès, Belén Boloqui, Chema Castán, Adrián Alonso y Óskar Díez.
En la sección de ”Creación” dejamos muestra del buen hacer de poetas tan reconocidos como Ángel Guinda y Mariano Anós, a quienes acompaña un jovencísimo Pablo Iruzubieta.
Después ya no quedan más que las reseñas y curiosidades que, esta vez, tienen mucho que decir. Las reseñas firmadas por José Antonio Escrig y Fernando Aínsa, una anotación de Andrés Ortiz-Osés sobre la pintura de Carmelo Méndiz, una nueva forma de reciclar el calzado en arte de la que nos da noticia Mario Sasot. Y una lección magistral sobre como las palabras de los poemas viajan desde su lengua a la traducción y de allí a la “transposición cultural”; esta lección nos la ofrece Francisco J. Uriz.
Terminamos con nuestra “Biblioteca de la crisis” que, de nuevo, ha atraído a los estudiantes de bachiller: José Miguel García Pinilla y Lucía Marín Araiz que acompañan a su profesor, Sergio Gómez.
Creemos que hemos conseguido otro número que despertará el interés de las personas amantes de la lectura y de todas las iniciativas culturales.  Como veis, seguimos caminando y esperamos que vosotros lo podáis disfrutar.

 

Puedes ver nuestra revista en: http://www.erialediciones.com/revista-crisis-07/
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jueves, 21 de mayo de 2015

CONVERSAR CON ERIAL Y CON CRISIS. HUESCA. PALACIO DE VILLAHERMOSA








 
El próximo martes 26 a las 19,30 horas en el palacio de Villahermosa (Centro cultural Ibercaja) de Huesca, presentaremos los números 6 y 7 de Crisis. El primero dedicado a Suecia, con portada de Ángel Orensanz, no pudimos presentarlo a los oscenses en el momento de su edición, pero nunca es tarde, ya que creemos que "Nuestra aventura sueca" merece la pena ser conocida por una ciudad tan activa, culturalmente, como Huesca. La segunda, en desagravio y porque teníamos verdaderos deseos de hacerlo, la presentamos recien salida de la imprenta (Icomgraph de Huesca) ante los oscenses. La portada, también magnífica, de Julia Dorado.
Además, queremos mostrarnos como somos, sin discursos estudiados, abiertamente, conversando sin guardar ninguna formalidad. Explicando el motivo de la creación de la asociación Erial Ediciones y el de Crisis. Revista de crítica cultural. A todo esto nos ayudarán dos oscenses de pro que nos trasladarán muchas de las preguntas, impresiones y opiniones de la gente de Huesca.
No faltéis a este encuentro.


 Conversar con Erial y con Crisis sobre                         Erial y Crisis
   PRESENTACIÓN DE CRISIS#6 Y DE CRISIS#7 
 
                               FERNANDO ALVIRA: director del Instituto de Estudios Altoaragoneses

                         JAVIER GARCÍA ANTÓN: director del Diario del Altoaragón

    Conversarán con:
    Eugenio Mateo, vicepresidente de Erial Ediciones y subdirector de Crisis
    Juan Domínguez Lasierra, periodista, escritor y miembro de Erial Ediciones y Crisis 
    Fernando Morlanes, presidente de Erial Ediciones y director de Crisis.

 

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miércoles, 20 de mayo de 2015

A VUELTAS CON EL VALOR DEL FRACASO




A VUELTAS CON EL VALOR DEL FRACASO
Eugenio Mateo

Éxito, fracaso, dos caras de la misma moneda, la de la vida, que sin embargo no tienen el mismo valor




El  querido director de esta revista, sabedor de mi exitosa trayectoria en la vida,  ha querido ponerme a prueba pidiéndome un artículo sobre el fracaso, quizá con una procelosa tendencia a hacerme caer en la trampa de hablar de algo de lo que no entiendo, con ocultos motivos difíciles de explicar que buscarían, sin más, dejarme en evidencia.


Cuando no se conoce de un asunto, la revolución tecnológica ha creado la mejor herramienta de ayuda en la omnipresente Red y como no suelo arrugarme ante los retos, le tomé la palabra y supuse que encontraría suficientes argumentos en la gran enciclopedia virtual como para salir del paso con la mayor dignidad posible, esto es, en mi línea habitual. Craso error. Lo primero que me he dado cuenta es de la inmensa literatura al respecto de ese efecto del fracaso, al parecer nefasto, por lo leído, pero impreciso en los motivos, por lo no leído.  Lo segundo, la desquiciante variedad de posturas ante el mismo, siguiendo con la inmensa galería de frases célebres de personajes no menos célebres sobre el tema y por último, la machacona insistencia de manipularlo en función del lado desde el que se escribe sobre sus características o efectos.


De momento, este sibilino encargo ha conseguido amargarme la vida porque ahora me ha entrado de repente un miedo atroz al fracaso y posiblemente, cruzado este Rubicón, mi templanza ya no será la misma. El miedo provendrá del sentimiento de impotencia, de sentir que el fracaso me superará, haga lo que haga, y esto da dolor, el máximo generador de miedo. Por tanto lo que más me preocupa de fracasar es en cómo me afectaran sus consecuencias. Abierta la puerta, se cuelan, revueltas, limitaciones con carencias, y ahora me percato de  lo bien que vivía en la ignorancia.


Éxito, fracaso, dos caras de la misma moneda, la de la vida, que sin embargo no tienen el mismo valor. La Modernidad que trajo la Ilustración en el XVII defendía que los medios estaban por encima de los fines. Valores como la Justicia, la Razón y la Ciencia fueron paradigmas de un proceder metódico y transparente en un pensamiento democrático y no viciado que tenían al hombre como protagonista. La posmodernidad, el presente, ha subvertido aquellos elevados principios y pregona sin rubor que el fin justifica los medios, convirtiendo al individuo en actor de una carrera desenfrenada, de  una competición permanente, incluso consigo mismo. A partir de aquí, éxito o fracaso condicionan al sujeto de tal manera que los fracasados son los neo apestados y los exitosos, los neo dioses del Olimpo. Todo vale, pues, para estar en el bando divino, naturalmente y, ¡ay! del que fracase, porque su estigma será maldito. Parece que ha desaparecido la fe en los medios, en los métodos. La cuestión es resistir. Resistir a toda costa, cueste lo que cueste y miéntase lo que se mienta.


Dado que el ganador es el único valorado y recordado, el fin se ha convertido en bien supremo y los medios algo que podemos manejar a nuestra conveniencia; todo por vencer bajo el lema ramplón de “el último paga”. Si aceptamos que una persona es mucho más que sus conductas y sus decisiones, estas no pueden darnos su valor como ser humano porque tanto el éxito como el fracaso son sólo resultados circunstanciales. La tendencia suicida del éxito permanente podrá destruir nuestra civilización porque anteponer los fines a los medios es una perversión que desgraciadamente respiramos como algo habitual. Habrán notado la ironía del inicio de esta reflexión y les pido perdón por ella ¡Qué más quisiera yo que ser ciudadano de una Arcadia feliz! Toca presenciar la indecencia de las proclamas que rigen las reglas de conducta y tratar por todos los medios de ser víctima en la menor cuantía posible, postura que es en sí misma la esencia del fracaso. ¿Qué me queda?  ¿Renuncia?  ¿Agorismo? ¿Huida hacia adelante?


Aquí tenemos un fracaso exógeno del que no se podría culparnos, aunque sí en parte; somos cómplices necesarios y convendrán conmigo que nuestras actitudes no siempre son las exigibles. Si recordáramos los fracasos reseñables, encontraríamos que hubo intrépidos que se enfrentaron a las circunstancias con determinación y deberían ser tenidos como vencedores, haciendo bueno el dicho: Hay derrotas triunfales a las que envidian algunas victorias. ¿Le importa a alguien recordar a los perdedores? Creo que  a la mayoría,  no. Sin embargo el fracaso se ha convertido en negocio para aquella legión de motivadores personales, expertos en superación de castas, perfeccionadores del espíritu y chamanes de club de marketing que se han lanzado al ruedo para cantarnos al oído que hasta de las desgracias se pueden sacar ventajas. Hablaba de cuantas frases se han pronunciado y se le atribuye a Churchill aquella de que el éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso, pero no he podido encontrar ninguna de algún fracasado declarado, esto es, de los que no han superado el fracaso como desgracia definitiva, de los que no levantaron cabeza a pesar de no haber perdido nunca la esperanza. Los  protagonistas de su propia derrota  no llevan brazalete en la manga, no importan, cuentan menos cada vez y esta peligrosa tendencia se ha convertido en un algo habitual con lo que convivir.


Al grito de todo vale se está desarbolando el entramado social, nuestro modo de vivir.  El fracaso colectivo flota sobre nosotros como una nube tóxica. Estamos tan ocupados en medrar, en sacar partido de todo lo posible, de ser adulados y reconocidos en el bar de la esquina, en ser considerados vencedores, que nos olvidamos del efecto endógeno del fracaso, ese que nos humaniza  y  ayuda a reconocer los límites. Hablar del fracaso de la sociedad actual  no es un estereotipo, es una desgraciada constatación de la situación. Fracaso sin paliativos es que la verdad haya dejado de tener sentido, o la justicia, o el ideal, o la decencia, o la moral, o la ética. Hace crujir los dientes escuchar los mismos slogans a unos tipos que se ríen de nosotros a la cara mientras cuentan las excelencias de sus actos. Indigna ver cómo van cayendo los tótem que hacían de faro en las mazmorras de la progresía. Asusta la indefensión ante la injusticia que se retroalimenta con unas víctimas que no cuentan con contactos. Horrorizan las decisiones que condenan a la pobreza a millones de personas para hacer indecentemente ricos a unos pocos. Angustia el equilibrio de un sistema que sólo vela por sus elegidos y desprecia a los dirigidos. Sobrecoge la indiferencia  de  los nuevos triunfadores ante la miseria de los perdedores. Atonta los sentidos tanto sinsentido que se autoproclama faro de occidente. Sorprende la rapidez con que  toma la pasta y huye todo hijo de vecino con posibilidad de paraísos fiscales.


Da igual, entiéndalo, da igual que el fracaso sea una opción. Dan igual las razones de no ganar. La falta de confianza, de constancia, de preparación, de planificación, de experiencia, de comunicación, de disciplina, de voluntad, de creatividad, el conformismo, la improvisación, los errores de actuación, la escasez de recursos. Dan igual los factores que llevan al fracaso. Da igual ser guapo o feo, listo o tonto, honrado o chanchullero. Lo que importa es no moverse para salir en la foto, todo lo demás vendrá por añadidura. Nuestros fracasos domésticos nos domestican, el fracaso social nos aleja de la Razón.


Le voy a dejar a Samuel Beckett el honor del epílogo, él, tan huraño, que supo reírse como nadie de sí mismo, sin importarle un bledo el fracasar o triunfar.

Todo de antes. Nada más jamás. Jamás probar. Jamás fracasar. Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.


Amén.




-Publicado en Crisis, Revista de Crítica Cultural. Nº 7

martes, 19 de mayo de 2015

BARDENAS REALES, VIAJE A NINGUNA PARTE DE TRES FOTÓGRAFOS


Para los visitantes extranjeros que vienen hasta el desierto de las Bardenas Reales debe ser ciertamente un choque emocional cruzando la verde Navarra desde los Pirineos hacia la Ribera del Ebro. Para los habitantes de Aragón, nada nuevo. Estamos acostumbrados a los amaneceres sobre infinitos sin árboles, a la tierra erosionada, al cierzo arañando las arcillas y calizas. Sin embargo, este paisaje, por lo familiar, me gusta, siempre me ha gustado como contrapunto a la opulencia, en la austeridad de lo básico. Cielo y tierra, sin decorados, salvo los propios que el tiempo moldea y se encarga de destruir. Los cabezos, barrancos y torres que se mantienen en equilibrio con fecha de caducidad componen un mundo más cerca de Marte que del planeta que nos acoge. 
Hemos venido con la bendición de una primavera alterada por las calimas del desierto de verdad, ese permiso que mantiene los veinticinco grados, Hace unos días, con cerca de 40º, no sería igual recorrer estas pistas polvorientas. Simple cuestión de suerte.
Tras el centro de interpretación y del almuerzo con una excelente tortilla, made in Trini, abordamos el encuentro con el monumento natural más emblemático del Parque, el Castildetierra o la Chimenea del Hada. Dicen que le quedan cuatro telediarios, vete a saber, igual dentro de doscientos años todavía resiste erguida, como ese falo gigantesco que se vislumbra desde otra perspectiva, recorriendo el Barranco de las Cortinas, que a nosotros nos ha recordado las Aguarales de Valdemiraz, en Valpalmas, no demasiado lejos si te pones a pensar en las distancias. El espectacular promontorio tiene varias caras y millones de reproducciones aunque admitimos que estos desafíos a la física aceptan mejor la luz del atardecer. En el barranco la erosión ha esculpido tantas formas como el tiempo permite y todavía un rastro acuoso de las últimas lluvias de esta sequía amenazante, resiste obstinado. En estos parajes, las pistas recorren la linea recta sin temor a equivocarse y la melodía siniestra de los motores de los cazas de media Europa descienden y vuelven a ascender, seguros de haber hecho blanco. Es el Polígono de tiro aéreo donde juegan a la guerra aviones de la OTAN. Mejor que sigan jugando a la guerra pues debe ser tremendo sentirse blanco de esas carísimas máquinas volantes.
El paseo nos lleva a los pies de un imponente cabezo, el de Cortinillas, por el que se asciende a través de unos centenares de escalones que ponen a prueba las rodillas. Son apenas 500 metros pero la vista nos lleva de viaje, desde el Moncayo, al sur, a las crestas pacíficas de los promontorios a los que hay que transitar en bicicleta, ése es el esfuerzo a juego con el ambiente. Esta parte de las Bardenas es la Blanca, hacia las Cinco Villas aragonesas está la Negra, por sus bosquecillos de sabinas y coníferas. Cerca, las instalaciones militares, cuyos guardias de servicio han salido rápido a cortarme el paso conforme me acercaba a la valle sin otro motivo que la curiosidad. -"Negativo"- me han dicho los chavales de camuflaje en el mejor estilo de los ejércitos chicanos.
Dejamos que el mediodía sacuda a los guiris que se ponen a ascender el cabezo a hora poco apropiada, aún suavizada como hemos explicado. Nosotros llevamos las cámaras llenas de paisaje marciano y la tripa excitada por las ganas de comer. En Arguedas pudimos probar unas soberbias pochas de Tudela. Lo demás está a la vista.




Acceso al Parque Natural de las Bardenas Reales

Far West



Castildetierra






Barranco de las Cortinas

Teo Félix






Castildetierra desde el barranco de las Cortinas






Miguelón Sanz


balsa Zapater



Subida al Cabezo de las Cortinillas
El Rallón

desde el Cabezo de las Cortinillas. Al fondo el Moncayo

Instalaciones militares del Poligono de tiro de las Bardenas
final de la escalera al Cabezo de las Cortinillas
Semillas de esparto

Road to hell



Tres Hermanos



Fotos  Eugenio Mateo

domingo, 17 de mayo de 2015

RINCON DE COPLAS.


El poeta Miguel Ángel Yusta publica en su blog la copla que me solicitó tan amablemente y que ha sido publicada en su sección semanal en torno al mundo poético de la copla de Heraldo de Aragón.



DOMINGO, 17 DE MAYO DE 2015

Elecciones...



Han llegado las comparsas
ocupando nuestras calles
para cantarnos promesas
que nunca fueron cabales.



Eugenio Mateo Otto (Zaragoza 1950) es, además de una persona de intensa vitalidad, galerista, escritor, columnista y agitador cultural que desde hace años desarrolla una estimable actividad en diversos medios artísticos y editoriales zaragozanos. Ha sucedido, no hace mucho tiempo, a Fernando Gracia como presidente de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, entidad que dinamiza con muy diversos actos literarios la actividad cultural aragonesa. Nos manda una copla muy acorde con la desaforada actividad que estos días se desarrolla en todo el país y de la que esperamos el mejor resultado posible para todos a partir del próximo día veinticuatro de mayo. Que las promesas se hagan realidad y quienes las prometen hagan que, siempre, les felicitemos por ello...

Heraldo de Aragón 17 de mayo de 2015


http://rincondecoplas.blogspot.com.es/

miércoles, 13 de mayo de 2015

44 CLIK! EL GRUPO INDEPENDIENTE FOTO BOX PRÓXIMO INVITADO EN EL EDAN








El Espacio de Arte Nazca se prepara para recibir una espectacular exposición colectiva de fotografía. Con el título "44Clik!", 18 fotógrafos, miembros del Grupo Independiente Foto Box, se reúnen por primera vez en una sala de exposiciones para sorprender con sus visiones de la realidad. Todos ellos vienen avalados por un brillante curriculum y una dilatada experiencia con la cámara.

Las fotos que se muestran son algunas de las que conforman el catálogo expositivo. La inauguración será el próximo 27 de mayo. Una vez más, el EDAN demuestra su afición por la fotografía, en esta ocasión con los miembros de la Revista El Clik, que está a punto de cumplir dos años de existencia y goza de un merecido prestigio entre las publicaciones digitales de fotografía.



Julio Marín

Luis Calle

Miquel Estrada

Pedro Montaner

Rafael Urchaga
Ricardo Martinez
Teo Félix
                                                        Teresa Gomez                                                                              
Eugenio Mateo



Miguelón Sanz

Cristina Espada

David Puente

Fernando Gonzalez

Geli Cortés

Jorge Campaña

José Ángel Ocaña

José Ricardo Gracia

Juan Tudela