martes, 15 de abril de 2014

LA REVISTA CRISIS GALARDONADA CON EL PREMIO BÚHO


              

Premio Búho a la iniciativa cultural
Libro Búho
La Asociación Aragonesa de Amigos del Libro ha tenido a bien conceder a nuestra revista CRISIS el premio Búho a la iniciativa cultural. Cuestión que nos llena de emoción y orgullo. Siempre hubiese sido así; pero lo es mucho más si consideramos el corto camino que hemos recorrido. Camino corto e intenso, por qué de qué otro modo hubiese podido reparar en nuestra labor una asociación cultural que lleva 17 años otorgando sus premios a las figuras y organizaciones más destacadas de nuestras letras. Si alguien desconoce todavía el valor de este galardón, que no deje de visitar el blog de la mencionada asociación y, sobre todo, el artículo de Guillermo Fatas (http://amigoslibro.blogspot.com.es/2010/03/un-huerto-de-letras-repleto-de-frutos.html), que, por cierto, será entrevistado en nuestro próximo número.
Creemos que sería una falta de agradecimiento no reconocer la espléndida labor que la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, con su presidente Fernando Gracia Guía a la cabeza, realiza en favor de las artes y las letras en esta tierra. El próximo día 22 de abril a las 19 horas nos harán entrega del preciado galardón, creemos que debemos estar todos allí para aplaudirles a ellos, que son quienes en verdad merecen nuestro homenaje.
Os esperamos en la Biblioteca de Aragón.

KUMIKO FUJIMURA PROXIMAMENTE EN EL ESPACIO DE ARTE NAZCA (EDAN)


                                                                         



Todos los que amamos la cultura japonesa en la comunidad autónoma aragonesa conocemos a Kumiko Fujimura por la extraordinaria y entregada labor que desarrolla como Presidenta de la Asociación Aragón-Japón. Sin embargo, su faceta más destacada y la que centra principalmente su trayectoria profesional es su dedicación a la pintura. Nacida en Osaka (Japón), Kumiko Fujimura realizó sus primeros estudios en el campo del arte en su país natal, formación que amplió cuando cursó la Licenciatura de Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid. Desde que en 1990 llegó a España, ha desplegado una intensa labor creativa que ha fructificado en su participación en distintas exposiciones (individuales o colectivas) que han tenido lugar en capitales españolas como Zaragoza, Madrid, Barcelona, Teruel, Valencia y Lérida, aunque también en La Habana, París o, por supuesto, en Tokio y Osaka. Hoy, nuevamente, nuestra artista nos presenta su exposición Movimiento, 2012 (Galería de Arte Mayayo i Calvo) en la que nos muestran un conjunto de obras que son los frutos más reciente de su quehacer artístico
Desde los albores de producción, Kumiko ha manifestado una poderosa atracción por figuras, generalmente femeninas, delicadas y sinuosas que, en profunda soledad y con sus vaporosos atavíos, danzan en el espacio de su evanescente intimidad, interpretando, con alma y cuerpo, melodías y ritmos, a veces suaves y cadenciosos, a veces apasionados y turbulentos. Gracias al vacío, a la mancha y sobre todo a la negra pincelada trazada sobre fondo neutro, de clara extracción caligráfica, gestual, expresiva, en la que corazón y mano tienen su punto de encuentro, la artista no solo es capaz de aprehender el espíritu que anima a sus figuras sino que también logra plasmar en el lienzo o el papel su vida y su movimiento. Así lo vemos en sus lienzos donde emergen arrebatadoras figuras y en sus sutiles dibujos, pequeños y delicados, sobre papel japonés.
Aunque Kumiko Fujimura lleva muchos años viviendo en nuestro país, no cabe duda que su obra es, como ella, esencialmente japonesa tanto por su sutil y elegante sensibilidad, llena de matices, por su espontaneidad y naturalidad, por su efectista simplicidad, por su gusto por el movimiento y por los claros ecos de la tradición pictórica y caligráfica nipona tanto a lo que se refiere a las técnicas como a los recursos expresivos. De hecho, una importante parte de su producción se desarrolla en el campo del sumi-e (pintura a la tinta) que tiene en el pasado de la historia del arte japonés sus más brillantes y espectaculares ejemplos; una técnica y una forma de expresión artística de la que Kumiko es maestra, como nos muestran algunos de los trabajos que presenta en la exposición.
No podemos menos que agradecer a nuestra artista que siga regalándonos la posibilidad de contemplar estas bellas imágenes, poemas plásticos que con su fuerza y singular lirismo logran, sin duda, tocar el alma del espectador.
firma Elena
Dra. Elena Barlés Báguena
Profesora del Departamento de Historia de Arte
(Universidad de Zaragoza)
texto sobre la exposición Movimiento 2012
Trayectoria
http://www.kumikofujimura.com/fujimura/index.php/trayectoria                  
                                                                                     Movimiento 2009                                                                      

Movimiento 2010
Movimiento 2012
Movimiento 2012
Movimiento 2013
                                                                                   
                                                                                   
Riglos  2013    Centro de Historias
      SUMI-E                                                                                    







MOVIMIENTO  2014. ESPACIO DE ARTE NAZCA


Movimiento 2014. Obra entre las que serán expuestas


lunes, 14 de abril de 2014

CHOPOS DE RIBERA, MILAGROS EN EQUILIBRIO


Troncos achacosos donde esconderse el tiempo para jugar al escondite, altivos seres de castas archivadas en la memoria vegetal, supervivientes que resucitan una vez y otra después de cada invierno, monstruos de corazón duro que previenen de su ternura, chopos gangrenados sin torniquete en sus raíces acuáticas, provocadores de formas imposibles, impúdicos exhibicionistas de heridas abiertas de par en par, cuartel de invierno para insectos con hambre de madera, ordenada formación de milagros en equilibrio, muerte de la que despierta la vida, estáticas banderas de la obstinación que amenazan al cielo con sus mástiles, húmedo suspiro entre fronteras, tierra y agua, monte y lago, árboles sin miedo a la paciencia de saborear la ruina, savia que aún encuentra el camino que no existe, sagrario de reliquias de resina estéril, podredumbre que viaja de corteza en corteza, hálito de descomposición presagio de derrumbes, peleadores con el tiempo al borde de la campana, viejos alcahuetes de nuestros pasos perdidos, testigos inapelables de su inconfesable levedad. Los árboles artríticos de la orilla incompleta que festonean con ribetes de verdura las huellas de su razón. Arcanos supervivientes en la nuestra.





















fotos Eugenio Mateo


domingo, 13 de abril de 2014

HORIZONTES CERCANOS



Cuando el horizonte anida en la mirada se hace cercano, tan familiar como evocado, un sujeto más en el aliento que se acompasa al recorrerlo. Paisaje horizontal pero también vertical como los cerros que se asoman al espejo de las aguas. El pantano de La Peña, centenario, cansado de corrientes y avenidas, resiste en La Gorgocha la fuerza del deshielo, como último bastión antes del llano que espera su líquida frescura con la sed a punto. Se confabulan las nubes para la tormenta y el lomo del agua cambia según sus piruetas del verde al azul sin definirse. El precipicio atrae al cruzar sobre el muro de la presa y el arco iris destella sobre un torrente de espuma que se precipita con la fuerza del que escapa. Un río liberado que torna a la costumbre de discurrir por cauces bravos que esperan su caudal. Las huellas del caballo de hierro transcurren paralelas a la orilla, apenas lo que cuesta cruzar su perfil amansado antes de llegar a La Peña estación, flanqueadas por la vieja guardia de los chopos de ribera; se debería avisar a los viajeros que hay túneles peligrosos, o así al menos parece querer contárnoslo un previsor cartel que anuncia oscuras cavidades. Unos pasos atrás, en el cruce con el sendero GR25 que viene desde Riglos por Carcavilla, un grupo de senderistas nos han rebasado sin percatarse de la modernización de Renfe. El vaivén de la resaca en la orilla suena a piedras y ramajes;  enfrente, cerca si pudiéramos caminar sobre las aguas, dormita Triste pero no sus gentes, que a estas horas estarán de charla en los carasoles. El viento trae el ruido del tractor de Luis, que faena el cereal. Siempre hacia el este, el pantano se hace ciénaga en las que copulan como locos los mosquitos, es el rincón donde esconde sus vergüenzas de limo y espesura. Pronto se abre tierra firma a ambos lados, es el Saso, con huertos y casetas de recreo ocultas tras el bosque. A la derecha se abre la pista a la Foz de Escalete, de frente conduce directamente hasta la estación y el caserío de La Peña, cruzando el puente sobre el Gállego, que ignora todavía que un meandro más allá quedara remansado por un tiempo. 


Caudal del Gállego

Pantano de la Peña


Panorámica del valle desde el Saso
Manzano de blanco 
Aviso de túnel
Renfe se modeniza

Casas del pantano y Santa María





                                                                                               

Al otro lado Triste
levanta la niebla en el pantano. 


Primavera     Lirios                                                                         
Jacintos 
Narcisos
Tupilan
               


fotos Eugenio Mateo
12.04.14