martes, 26 de julio de 2011

EL IMAGINARIO DE UN SALVAJE DE HOY

Este pasado sábado, 23 de Julio, acudimos a la invitación de nuestros amigos Françoise y Patrice Berthon para juntarnos en su recóndito reino de Bartosín, en la Sierra de Santo Domingo. La velada fue muy agradable y pudimos recorrer pequeños rincones de su finca, en la que los madroños, pinos, serbales y chopos, tejen un mundo irreal sólo sacudido por el viento, que esa tarde soplaba sin reparos. La personalidad de este matrimonio francés queda de manifiesto por el profundo amor a la naturaleza salvaje y solitaria que encontraron en ese paraje llamado Bartosín y del que ya pude comentar en este mismo blog. No tienen pereza en cruzar toda Francia y dejar su vida organizada en París, para llegar hasta aquí, donde la absoluta sensación de libertad les recompensa, ajenos a modernidades y fastos. Como Patrice escribía en el texto que incluí en el blog, todo está armonizado en su exacta esencia. La casa, la ventana, la mesa, relegando  lo superfluo a la lista de intenciones olvidadas. En la cena, a la luz de pequeñas lámparas, los rostros toman la justa dimensión del rasgo en claro oscuro y los gestos se magnifican y autentifican por las sombras que los cruzan, desnudándoles de falsas apariencias. Nos han traído, en primicia y a modo de regalo, las maquetas definitivas de la portada y contraportada de su libro sobre la caza, que por fin en Septiembre será publicado y presentado en el mercado literario francés. Al mismo tiempo, el común amigo de ambos y reputado hombre de libros, Emilio Ubieto, está preparando la edición española, gestionando los correspondientes trámites. La obra, cuyo titulo original es L'IMAGINAIRE DU SAUVAGE AUJORD'HUI, es un tratado o compendio sobre la caza tradicional que supone una incursión antropológica y sociológica en los hábitos de vida de las poblaciones del Prepirineo de Huesca. La importancia de la obra y su contenido puede observarse a simple vista a través de sus casi 400 páginas y numerosas ilustraciones y fotografías. Estaremos muy atentos a la publicación en nuestra tierra.



He pedido a mi buen amigo y contertulio, el profesor Mariano Ibeas, que tradujese las palabras de la contraportada y aquí está el resultado:

Françoise Y Patrice Berthon
EL IMAGINARIO DE UN SALVAJE DE HOY (Traducción literal)
PENSAMIENTO MÍTICO DE UN SALVAJE DE HOY ( Traducción más libre)
“La caza tradicional en una aldea del Alto Aragón”

A través de las enseñanzas de una experiencia auténtica de la “montería” en una aldea del Alto Aragón español, situado en su contexto histórico y cultural, los autores reviven en una suerte de amplia meditación ciertos aspectos  a menudo poco permeables de un universo postmoderno trastornado por las nuevas tecnologías y los comportamientos subsiguientes, en especial nuestra relación con la imagen, el espacio, la vivencia del tiempo, la naturaleza o el mundo  de los animales; en su proceso siguen las huellas del arte y la naturaleza y también sus propios saberes complementarios.

Este ensayo, que se dirige a todos y cada uno de nosotros, se sitúa en la perspectiva de una sociología globalizadora: más allá de una aproximación cualitativa al imaginario y a la memoria del cazador, en contra del pensamiento vulgar que se impone en cada cruce de caminos, interroga con perspicacia, delicadeza y sensibilidad, tal como  la formula de forma quizás profética Guy Debord en “La sociedad del espectáculo”: “el futuro del mundo de la falsificación es un futuro falsificador del mundo” __ en cierta forma nuestro deseo de libertad.

PATRICE BERTHON  es doctor en letras, profesor, narrador, periodista, navegante y artista del grabado naturalista formado en la escuela Boulle, distinguido con numerosos premios nacionales; sus obras forman parte de las colecciones de la Biblioteca Nacional.

FRANÇOISE BERTHON, consejera responsable de educación,  es socióloga de lo imaginario, navegante, fotógrafa y acuarelista.

Los dos han echado pie a tierra en lo más salvaje de la Sierra de Santo Domingo entre las águilas y los buitres, después de algunos decenios de nomadeo en el Atlántico Norte a bordo del “Maldoror”;  gracias  a su visión maravillada y siempre nueva frente a una naturaleza dura, extraña y virgen han llegado a concebir esta obra.

                En portada grabado de Patrice Berthon titulado “Sueño de mono”


Eugenio Mateo
julio 2011. Visita a Bartosín

ERA ARTIGA DE LIN. VAL D`ARAN y EL FORAU D'AIGUALLUTS. VALLE DE BENASQUE



 en el centro el Coth deth Horo. A la izda. la Pena Nera. Dcha el Malh dera Artiga








UELHS DETH JOEU

La Naturaleza quita y da, a su libre albedrío, aquello que  parece que nos pertenece. En el caso de este rincón pirenaico donde la muga entre el Valle de Arán y Aragón se resiste a ser cruzada sin esfuerzo, se unen circunstancias que lo convierten en algo más que un paraje fronterizo o en lugar de sano esparcimiento montañero. Era Artiga de Lin en aranés, La Artiga de Lin en castellano, es un crisol donde se funde el milagro de la vida que emerge merced al capricho de la Naturaleza, advirtiéndonos de nuestra incapacidad, que disfrazamos fácilmente de soberbia, para cambiar el curso de las cosas a pesar de que la humana propensión a la ignorancia nos depare, permanentemente, sorpresas y angustias, en la escalada de nuestros intereses frente a la libertad total del paisaje.
Cuando el afán expansionista de las tribus se desboca, cambian de ubicación, como por ensalmo, montañas y ríos, valles o praderas, y aunque parezca un sinsentido, siempre el interés por la riqueza estará detrás del olvido a la geografía y a los mapas. Somos una región que debería estar más alerta en función de las permanentes incursiones que nos hostigan para apropiarse por las buenas o por las malas, si llegase el caso, de trozos de nuestra piel como antiguo reyno, pero somos hijos de nuestra idiosincrasia particular y llevamos grabado a sangre y fuego, un desastroso sentimiento de inferioridad cateta.
Hagamos una abstracción que no tiene por qué ser perversa; simplemente soñemos despiertos: Imaginemos que el macizo del Aneto, la segunda montaña más alta de la península ibérica y la primera del Pirineo, mantiene su identidad aragonesa pese a “todo” y su cumbre generosa permite su ascenso a los valientes, vengan de donde vengan, salvaguardando su regreso a través del glaciar milenario pero que tiene sus años contados, para reposar en el refugio de la Renclusa o corretear por los prados del Plan de Aigualluts, descalzos de la opresión de las botas. Recordemos el inmenso agujero por donde el agua de las nieves perpetuas y de los ibones Salterillo, l’Escaleta y Barrancs, se precipita en el Forau de Aigualluts, escatimando el caudal y permitiendo apenas un leve nacimiento del río Ésera, escondiendo su rastro a nuestros ojos. Imaginemos que esas aguas brotan nuevamente en una sinfonía de torrentes, después de recorrer la oscuridad de la tierra, en el Plan d’Estany, dando lugar a un Ésera tan poderoso, como acaba siendo el Arriú Joeu que aporta vida al Garona, que haría del Ebro un grandioso cauce. ¿Cuántas cosas podrían haber cambiado en nuestros secanos, en la identidad aragonesa?
De vuelta en la realidad, un simple y maravilloso fenómeno kárstico nos demuestra que las anotaciones en los mapas no tienen importancia. El agua del Aneto se vierte en la dolina gigantesca de Aigualluts y tras cuatro kilómetros bajo estas montañas de la Pena Nera o de Malh dera Artiga, por el collado de Coth deth Horo y la Canaleta de Pomero, aparecen en las Uelhs deth Joeu, en la Artiga de Lin, cambiando de cuenca gracias a un capricho de la Naturaleza. Esto no tiene discusión y así se debe aceptar, reconociendo la belleza y características de un lugar como este.
No sería aceptable a estas alturas que al socaire de razones políticas, desde nuestra Comunidad se emprendiese una campaña de reivindicación de esas aguas. Parecería incluso estúpido, tan estúpidas como esas otras  reclamaciones, en las que sin embargo, no se tiene ni siquiera el pudor de disimular como síntomas de fiebre nacionalista. Si fueran inteligentes buscarían la manera de cobrar a Francia por el uso de estas aguas, aragonesas, pero al fin y al cabo recibidas como regalo de los riscos de la Maladeta y aranesas de derecho.
Nuestros hermanos araneses, miembros del reyno de Aragón desde los tiempos de Alfonso I el Batallador en 1130, no tienen ninguna culpa; en todo caso podemos envidiarles rincones como éste. La ruta de acceso parte de la población de Les Bordes y asciende hasta la Artiga por una pista de 11 km. A través de bosques de coníferas y hayedos majestuosos. En estos momentos, las genzianas luteas adornan los prados con sus espigados tallos con flor amarilla. Plantas protegidas, aún recuerdo la famosa tabernilla de la “Meña” en Escunhau, donde se vendía auténtico y artesanal licor de genziana, ya hace unos años. La Val d’Arán conserva muchos retazos de mi vida peregrina.




imágenes del Forau d'Aigualluts, a los pies del macizo del Aneto. Valle de Benasque. Aragón

texto y fotos Eugenio Mateo

viernes, 22 de julio de 2011

LA CATEDRAL DE SEVILLA. PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

                                             tumba de Fernando III el Santo
Tumba de Colón


  






vidrieras con Santa Justa y Rufina

                             
                                                           Rosetón central





                                                          custodia de Juan de Arfe
                                                         órgano

                                                        Coro.   1523


                                     retablo altar mayor de Pedro Dancart  1482

                                                  detalle del retablo
                                                      Capilla de la Antigua

                                                Cristo de los Cálices

                                             Santa Justa y Rufina de Pedro de Esquivel

                                           la visión de San Antonio de Murillo
                                           bóvedas de crucería

                                           cúpula de la sacristía del Altar Mayor

                                                patio de los Naranjos

                                             Giralda desde el Patio de los Naranjos
                                                         



"Hagamos una Iglesia que los que la vieren labrada nos tengan por locos”, así  tradujo el pueblo lo que habían decidido en sus reuniones los canónigos de  Sevilla en 1401. Estaban dando a luz, sin saberlo del todo, esta maravilla que hoy contemplamos y cuya historia resulta sorprendente.

Soñaban, por qué no, que un día  fuera la mejor Cátedra del Arzobispo de Sevilla y futuro Patriarca de la Indias;  que en ella se celebrara el más esplendoroso culto litúrgico de la metrópoli hispalense; que asombrara a sus visitantes al caminar bajo sus bóvedas góticas, al descubrir su multiforme iconografía, (pintura, escultura, orfebrería, tejidos, libros corales, vidrieras), llenando las más diversas capillas góticas y renacentistas, para llegar después a encontrarse, en el remanso del Patio de los Naranjos, con las joyas bibliográficas y documentales que se custodian en el Archivo y Biblioteca  Capitular, pórtico de un singular sancta sanctorum:  la Biblioteca Colombina. Piedra a piedra ven crecer esa impresionante “montaña hueca”, bajo la severa mirada de la Giralda, señora de Sevilla.

La Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla es la catedral gótica cristiana más grande del mundo. La Unesco la declaró, en 1987, Patrimonio de la Humanidad y, el 25 de julio de 2010, Bien de Valor Universal Excepcional. Según la tradición, la construcción se inició en 1401, aunque no existe constancia documental del comienzo de los trabajos hasta 1433. La edificación se realizó en el solar que quedó tras la demolición de la antigua Mezquita Aljama de Sevilla.

La atracción de visitantes es permanente, siendo mayoría los turistas extranjeros que acuden ávidos de presenciar la magnificencia y el tesoro monumental y artístico de la catedral. Sus dimensiones justifican el dicho que abre este reportaje.

Fotos Eugenio Mateo
29.06.2011


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jueves, 21 de julio de 2011

TABERNA DEL ALABARDERO. SEVILLA

http://www.tabernadelalabardero.es/







El restaurante La Taberna del Alabardero, se halla situado en el centro histórico de Sevilla y ubicado en una casa del siglo XIX cuidadosamente restaurada, respetando sus salones y ambiente. Perteneció al poeta de la Real Academia Española, J. Antonio Cavestany (1861-1924). En ella vivió y murió el autor de las mas bellas poesías románticas publicadas: "A la sombra de la Giralda". 

La Taberna del Alabardero de la mano del chef Juan Marcos, ofrece una carta adecuada a los productos de temporada, innovadora pero sin perder la perspectiva de la tradición culinaria española. Al ser además escuela de cocina, la sofisticación en la presentación y elaboración de platos es total. Podrás degustar exquisiteces de la cocina andaluza y cocina internacional. Fruto de ello alguno de los más afamados son: el Arroz Cremoso de Ciervos y Castañas, Bacalao Confitado con Potaje de Berzas y Jugo Choricero, Jabalí Asado con Kumatos Glaseados Cremoso de Tupinambor y Mole, Helado de Mandarina y Baño de Horchata.El Restaurante Taberna del Alabardero cuenta con un pequeño hotel con 7 habitaciones y dispone de acogedores y elegantes salones privados indicados para grupos, celebraciones familiares, empresas. Para ellos ofrece Menús Especiales, Cocktails.


Nos habían recomendado unos amigos de Zaragoza este cuidado restaurante enclavado en el corazón del Barrio de Santa Cruz, que además es la Escuela de Hostelería de Sevilla. El servicio es muy profesional, atendido por los jóvenes alumnos y disponen de un menú bistrot en el que  su atractivo precio se une a una propuesta muy sugerente de siete entradas y ocho segundos de pescados y carnes. Se sirve en la planta baja donde está la cafetería. En el salón central, que es el patio del palacete, la espera del turno de mesa se hace muy agradable y relajante. Merece la pena porque comer a precio de polígono delicias bien resueltas, no es tan sencillo; además, también hay que valorar el escenario.

 fotos E.Mateo


                                     fotos web







Taberna del Alabardero, Sevilla