miércoles, 16 de junio de 2010

CAN GINEBREDA Y XICU CABANYES























CAN GINEBREDA O EL SUEÑO DE XICU CABANYES.
.
No conviene perder de vista a Xicu. Xicu Cabanyes es como un niño malo, pero sólo en el concepto que los demás tenemos de las personas sin complejos, que son capaces de decir a la cara lo que casi nadie se atrevería, antes de traicionar a una idea, pero que son tan íntegros que en la defensa de esa idea pueden subvertir el orden entre lo correcto y lo indebido, llevándose por delante a lo establecido sin renunciar a lo consabido, pues de vuelta de muchas cosas, como le supongo, no será el dinamitero que quizá le hubiese gustado ser en los anales y se conformará, con la praxis de todo buen catalán, en pasar a la historia como un artista que divirtiendose al crear, perturbó mas de un alma, perdida entre las contradicciones, que posiblemente ganó para su causa, aunque este caso nunca pueda ser probado.
.
De entrada, todo ser humano, cuya filosofía, por su franqueza, nos hace recapacitar ante el mismo misterio de la vida o la muerte, es un genio y un gran hombre, porque nada es tan profundo como la propia existencia. Decir que este pensador pueda presentar un discurso obsceno, es una estúpidez de igual calibre como las que se habrán escrito para romperse las vestiduras ante sus obras que sólo pretenden ser las alarmas para sacudir nuestra modorra.
.
El bosque erótico es el reclamo con el que nombran, en la prensa, a este lugar. Claro que también es erótico, pero quedarnos en los aledaños de su mensaje real, es perder el tiempo, si tenemos en cuenta que erotismo es toda manifestación humana donde prima el sentido carnal y por la que la especie se perpetua. No puedo pensar en mí mismo cruzandome sexualmente con una salamandra o una serpiente, por privarlas de erotismo tangible, pero que lo tendrán a buen seguro para los de su especie.
.
No me acabo de imaginar del todo su lucha por la Idea, su Ser real. Hace veinticinco años que Xicu compró 10 hectáreas de bosque en el término de Porqueres, en Girona, de donde es natural.
Payés de vocación y descubridor por definición, se empeñó con la fuerza del viejo luchador antifranquista, que su bosque llegase a ser el tercer bosque cuajado de arte y magia del mundo. Como él mismo dice, CAN GINEBREDA tiene más visitantes que muchos museos subvencionados. Más de cien obras, esculturas a cielo abierto, como un gigantesco escenario donde el Land-Art se autointerpreta, siempre diferentes, con la pátina de la luz o de la sombra y con la cambiante espesura al ritmo silencioso de las estaciones.
.
Nos provoca, al pretender que no desviemos la mirada ante prominentes culos o de falos impertinentes, porque quiere que miremos dentro de los orificios que el cuerpo tiene, para buscarnos y todas las voluptuosas formas las desvirtúa en claves de compromiso por la supervivencia o la búsqueda de nuestros pasos errantes. Cada una de las piezas, de piedra, de hormigón, de hierro o de materiales de reciclado, tiene una historia que contar que llega a cada sensibilidad con un mensaje propio. ( Hay que lamentar que ciertos sujetos, con la sensibilidad de una ameba, no podrán nunca entender la llamada desde las estrellas que Xicu sintoniza en la tierra) Y prueba que nos llega su mensaje es el continuo flujo de visitantes que llega a Can Ginebreda. He visto muchos niños. A mí, de niño, me hubiese gustado mucho haber sido traido hasta aquí, pues no hay mejor escuela que la de la libertad de ir descubriendo que los seres humanos tenemos la capacidad de asombrarnos, simplemente por sentirnos vivos.
.
Gracias Xicu, por hacer de guía con nosotros, en el teu bosc. Fué todo un honor poder destilar tus palabras. En el nombre de mis compatriotas, pedirte perdón por las putadas que te hicieron por Jaca, allá en tus tiempos guerreros de la mili y enhorabuena Maestro, que la fuerza te acompañe y Teresa de Avila lo apoye.
.
Gracias a Monika por habernos presentado.
.
fotos y texto de Eugenio Mateo
12.06.2010


























No hay comentarios:

Publicar un comentario